The real monsters

priv Nana

La Villa Kuzaragi, es el hogar de los mercados negros. Ubicada en el tope de la montaña más alta del territorio, al noroeste, es conocida por acoger a la población que fue alejada de la opulencia de la capital del país. El ingreso a este terreno es imposible, si no recibes la invitación adecuada.
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The real monsters


Al Caer la Noche Rango CVilla Kuzaragi, País Del Fuego
Objetivo: Asalta lo suministros de los ladrones.
Aun cuando la Villa sea un lugar con sus propias reglas, es imposible cegarse a sus actividades ilícitas. Los ladrones y el mercado negro que suele moverse en sus calles debe ser controlado. En diferentes ocasiones, residentes de todo el País piden los servicios de los militares para recuperar sus objetos robados. Algunos incluso, reliquias familiares de valor considerable. Se recomienda asaltar la Villa durante la noche de forma sigilosa, ya que no se desea generar mayor conflicto.



La llamada a aquella misión mi pilló algo desprevenido. Ya era al caer la tarde y parecía que solo me habían asignado a mí una misión bastante compleja. Aquel día había estado practicando los clones de madera, una habilidad que había acabado lograr un dominio de los mismos. Eran unas cualidades más que magníficas debía decir. Podían reaccionar y realizar movimientos a una precisión elevada, más que los clones normales. Sonreiría después de haber logrado semejante movimiento. Iba a lograr crear grandes estrategias con el uso de clones, más ese tipo, capaces de generar sombra e incluso de hablar y tener propia entelequia. ¿Podría conversar con ellos? Quizá estuviera pasándome de la ralla, o quizá fuera la emoción de ver que las mejoras iban casi exponenciales. Solo tenía que seguir practicando y haciendo misiones. Por eso esa misión me tenía algo emocionado, una mezcla de emoción y preocupación. ¿Por qué no nos habían llamado al resto del escuadrón? ¿Quizá algo que solo podía hacer yo? Un completo misterio, se viera por donde se viera.

El paso por la puerta de Konoha me había vuelto a traer los pensamientos de el por qué de todo esto. Teníamos que salvaguardar las armas, jutsus y secretos de la aldea por encima de absolutamente cualquier cosa. El hecho de haber pasado también por las morgues con Etsuko me había dejado unos pensamientos bastante apesadumbrados. ¿Tan poco importábamos al mundo en general? Eramos los protectores del País y aún así eramos tratados como los peores despojos del mismo. Apretaría ligeramente los labios, debía apartar esos pensamientos de mi mente o no llegaría demasiado lejos. Lo primero era mejorar, adquirir el poder suficiente como para poder demostrar al mundo que era alguien a quien debía caer un respeto, aunque fuera eso. Luego ya vendría lo demás. La revolución de los ninjas. Era más como una liberación, un florecimiento para dar paso a una vida más plena. Una vida que se pudiera llamar así misma. Tenía ganas de visitar la capital...solo para ver lo que hacían con nuestros muertos.

Una vez atravesada la puerta esperaría a mi acompañante. Me cruzaría de brazos en uno de los árboles de la entrada. Mirando al cielo de la tarde era bastante tranquilo, los pájaros ya se empezaban a retirar para dar pie a los silencios de la noche. Todo era bastante relajado. Me daba curiosidad saber quién era. ¿Algún jounin o similar? Shura-sensei había demostrado ser...curiosa, cuanto menos. ¿Eran todos así? De ser así, no es que me desagradara, pero había que empezar a plantearse los temas del tratamiento de disciplina, o alomejor era así porque ya no tenía a nadie más que el Hokage por encima. Cosa que también era normal. Sonreiría levemente, negando y mirando hacia al entrada, esperando a que apareciera el acompañante de esta misión, rodeada un poco en misterio para mí.

#1

Mensaje Isshin Ryoma05 Jul 2020, 22:22


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Re: The real monsters


Kuzaragi. Uno de esos nombres que con el paso de los años habían logrado alcanzar el poder suficiente para hallarse incluso en los libros de historia. Una aldea movida por los instintos más bajos del ser humano. Un lugar donde la gente de bien no tenía cabida alguna y dónde tras cada una de sus esquinas asechaba una muerte lenta y tortuosa. Aquella pequeña villa, ubicada en lo alto de la montaña más imponente de todo el país del fuego, era de hecho el lugar en el que menos querían verse envueltos ninjas de poca experiencia. Y de hecho, para el tiempo que la médico llevaba formando parte de la milicia, era un lugar que hasta aquel día, no había pisado.

Nana aguardó paciente frente a las puertas de la aldea, toda recta, álgida y elegante. Paciente, esperaba la llegada de su compañero, del que apenas conocía su rango. Ni su edad, ni su clan ni tan siquiera su nombre. Nada. Cualquiera que pusiera durante un segundo su visión en ella, describiría sus atuendos como un cúmulo de sombras y plumas negras. Envuelta por aquel abrigo gigantesco que acababa en sus caderas y que tanto se había acostumbrado a llevar, era difícil apreciar lo que escondía debajo. La sinuosa línea recta que recorría su cuello y su torso de arriba abajo, formada principalmente por la apertura de la prenda, dejaba ver en su cuello el comunicador y en su pecho, parte de la armadura que siempre llevaba como protección. Sus cabellos rosados recorrían la distancia desde su cabeza hasta sus hombros con movimientos elegantes, prácticamente acariciando su piel con dulzura, movidos por el viento; así como los aros que colgaban de sus orejas, que pivotaban de un lado a otro con gracia, despuntando en ellos y en sus ojos dorados, la luz del atardecer. Sus armas se hallaban allí donde debían estar, y de su cadera para abajo solo se podía apreciar los sueltos pantalones negros, con sus respectivos porta armas amarrados con vendas a cada lado de sus piernas, y sus botas de tacón, cómodas y más imponentes incluso que su propia mirada.

No había rastro del felino blanco que siempre la acompañaba. Aquel día, Dai y ella tenían cosas distintas que hacer; y eso, también estaba bien. Pasaron alrededor de diez minutos, cuando el guardia de la puerta dejó salir finalmente a un chico de cabellos castaños y ojos claros. Parecía buscarla, aunque por supuesto, ninguno de los dos sabía todavía quién era el otro. Nana elevó su mano derecha por encima de su cabeza, haciéndole una seña a lo lejos para que éste se acercase. Cuando hubiese captado su atención, y por fin ambos se hubiesen puesto en marcha, recortando la distancia que los esperaba a escasos metros, un nuevo ninja saldría desde las puertas. Éste iba acompañado por dos caballos preciosos, uno a cada lado de su cuerpo. De las riendas que sujetaba con su mano derecha, tiraba un caballo de color blanco impoluto con una única mancha marrón en su lomo. El que tiraba al lado contrario, sin embargo, era todo él marrón oscuro, de cabellos rubios en su cola y en su crin—. Parece que ya están aquí—. Diría la médico, sonriendo al chico amablemente mientras el Jounin se acercaba con las monturas.

Buenos días de nuevo, Nana—. El shinobi se detuvo frente a los jóvenes y dando una única señal, compuesta por un agudo silbido, los caballos se detuvieron en seco a nuestro lado—. No son lo mejor que tenemos—, confesó, llevándose una mano a la nuca avergonzado—, pero con ellos llegaréis más rápido que andando—. El shinobi sonrió con amabilidad e inclinó la cabeza en señal de despedida.

Muchas gracias, ya me ocupo yo del resto—. Tras la despedida, el muchacho se marchó, dejando solos una vez más a los dos protagonistas—. Buenos días, mi nombre es Iryo Nana, creo que eres la persona a la que estaba esperando—, dijo, con suma amabilidad, reverenciándose educadamente en el proceso—, vienes por el encargo de Kuzaragi, ¿verdad? Ven, hablaremos por el camino—. Acto seguido, Nana dio un ágil salto, tomando primero el asiento del caballo blanco para impulsarse y después, apoyando su pierna derecha sobre la anilla dorada. Desde arriba, miró al chico directamente a los ojos, y con una nueva sonrisa, bromeó—: Espero que sepas montar—, recordando como, en una de sus primeras misiones importantes, tuvo que hacerlo por primera vez.
EquipoMostrar
Armadura de Guardia.

Guantes con protección de manos.

Comunicador en la oreja derecha y atado al cuello.

Bandana de Konoha (Haciendo de cinturón)

Porta armas pequeño (Pierna izquierda) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Antídoto.
1 Frasco de Veneno Letal.
2 Kunai.

Porta armas pequeño (Pierna derecha) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Frasco de Veneno Vampiro.
1 Frasco de Veneno Punzante.
2 Kunai.
1 Pergamino de Cadáveres (Sellado en el pergamino pequeño.)

1 Tantō(Enganchado a la espalda, con el mango tras el cuello, en línea vertical.)
1 Kama(Enganchado a la cadera, sobre el porta armas grande.)

Porta armas grande (La parte baja de la espalda) (Capacidad 25 Objetos pequeños: 22/25)
12 Senbon.
1 Sello explosivo.
1 Linterna.
1 Frasco de Veneno punzante.
1 Bomba de muerte lenta.
1 Bomba de Ilia.
1 Píldora del Soldado.
2 Píldoras de Chakra.
3 Notas de sellado.
DatosMostrar
Jutsus:
Bijū no Koromo (Manto de Bestia con Cola)BijūjutsuRango BRequisitos:
  • 15 puntos en atributos Espirituales o Físicos por cola.
  • 10 puntos en Voluntad por cola para controlar.
  • Esta técnica es obligatoria.
Efectos:
  • Mientras esta técnica no esté activa, el usuario recupera 1 PV, 1 PC y 1 STA por cola activable por turno, de sus propias reservas.
  • Mientras esta técnica esté activa, el usuario gana 10 PC y 10 STA por cola activada por turno, pertenecientes al Bijū. Si un Bijū la utiliza, también se recupera 5 PV por cola por turno.
  • Todos los atributos del usuario aumentan en 5 puntos por cola activada.
  • Para poder activar colas voluntariamente, éstas se deben poder controlar.
  • Cada cola se puede mantener activa hasta un máximo de 3 turnos, tras lo cual debe desactivarse la técnica o pasar a la siguiente cola.
  • Una vez desactivada la técnica, el usuario pierde la mitad de los PC y STA que ganó.
  • Si no se pueden controlar todas las colas activables:
    • La técnica se activa involuntariamente ante situaciones de miedo, peligro o extrema presión. Se activa la cola más baja no controlable.
    • Atacará a cualquier objetivo que perciba, dando prioridad a aquellos que le ataquen directamente.
    • La técnica no se desactiva hasta caer inconsciente, dormido, o inmovilizado durante 3 turnos.
    • Estará limitado a ataques físicos y Bijūjutsu.
    • A partir de la cuarta cola activada, intentará utilizar Bijūdama al menos una vez cada 3 turnos, incluso si el usuario no conoce la técnica.
    • Cada turno se activa la siguiente cola para la que se tengan los requisitos.
    • Si el usuario se mantiene en combate, se continuarán activando colas incluso si no se tienen los requisitos.
    • Si se mantienen todas las colas activas por 3 turnos sin estar inmovilizado, se activará Bijūka, liberando a la bestia permanentemente.
  • Si el Jinchūriki muere, el espíritu de la bestia se libera, regresando a su hogar tras un año on-rol.
Coste: 5 PV por cola por turno. 10 PV en cambio si no se controla la técnica.
El Jinchūriki, portador de una de las míticas bestias con cola, se recubre de una capa de chakra rojizo y burbujeante, que lentamente consume su cuerpo. Esta capa de chakra puro posee la silueta del Bijū en su interior, e irá adquiriendo colas progresivamente hasta alcanzar el total de la bestia, siendo este el máximo poder de la técnica. Esto, sin embargo, requiere una gran fuerza mental, y aquellos incapaces de controlar su poder terminan sucumbiendo ante la bestia, atacando a todo el que se les acerque u ose enfrentarlos.
Código:[jinchuriki01][/jinchuriki01]



Daño:
Gasto:

—Acción oculta:

Regeneración por turno:
2PV
4PC
2STA

Habilidades en uso:
Asimilación Espiritual
Toda ganancia de PC se duplica, siempre y cuando las reservas del usuario no superen su máximo.

Peso Ligero
Anula las penalizaciones de agilidad impuestas por armaduras u otros objetos equipados.
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#2

Mensaje Nana10 Jul 2020, 14:37


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Re: The real monsters


Siempre había sido alguien de pocas palabras, más que pocas, solo hablaba y decía las cosas que yo consideraba que habían de decirse. Necesarias y sin ningún tipo de pelos en la lengua para expresar lo que sentía. Eso se reflejaba en mi semblante, siempre serio, de manos en los bolsillos como si tuviera una guardia baja pero que, a la vez, siempre denotaba una constante vigilancia de todo cuanto me rodeaba. Ladee la mirada hacia un lado hasta captar una figura femenina que captaba mi atención con la mano. Sin duda destacaba entre todos los que allí se encontraban. No había visto ese atuendo en ninguna persona, aunque, debía decir, que tampoco me desagradaba. Me acercaría a la mujer de cabellos rosados con calma. Iba vestido con una gabardina de colores oscuros. En mi cinto podían adivinarse dos bolsas de herramientas shinobi que había conseguido agenciarme después de realizar algunas misiones. Debía decir que mi economía había mejorado bastante desde que me convertí en genin.

Una vez cerca de la superior me inclinaría respetuoso. — Isshin Ryoma, genin. Estoy a sus órdenes, Iryo-senpai. — mis cabellos castaños, despeinados y recogidos con una leve coleta se hicieron hacia adelante para poder observar bien la actitud que mostraba esa mujer. Llevaba un comunicador colgado del hombro, aún sin colocar en la oreja. Mi bandana de la aldea asomaba en mi bíceps derecho, atada con una banda negra que se camuflaba con el color de la gabardina. — Sí, me han asignado a la misión a Kurazagi. Aunque lo cierto es que no tengo demasiada información sobre el asunto. — ella me indicaría que me informaría sobre el camino, por lo que esas dudas no tardarían en despejarse. Los rumores sobre ese lugar no dejaban lugar a dudas de que iba a ser una misión más que peliaguda. Pero si para algo había estado entrenando sin descanso era para que me asignaran esta clase de misiones y no dudar un solo segundo en completarlas, fuera cual fuera el costo. Mi desafío con el Nidaime Hokage seguía en pie y no iba a dejar amedrentarme por una misión que, a todos los ojos, aparentaba ser complicada. Aunque esa mujer parecía, al menos de forma exterior, tener bastante manejo de las situaciones. ¿Qué era entonces lo que me causaba estar algo incómodo con ella? No lo lograba adivinar.

No tardaría en venir la caballería, nunca mejor dicho. Ampliaría los ojos con sorpresa. No nos habían dado monturas para ir a Narasu…¿sería cosa de Nana? ¿Tenía alguna clase de influencia en el lugar? Parecía que todos la respetaban bastante. Ahora me picaba aún más la curiosidad. Pero, algo que no capté, aunque agradecía lo de los caballos…lo cierto es que en mi vida había tratado con esos animales. No se me daban bien los animales, en general. — Pues…la verdad es que no. — ni siquiera mi dignidad se mantuvo en pie cuando, apoyando el pie en la espuela y tratando de ponerme sobre el caballo, tardé más de un salto. El caballo, evidentemente, se portaba bastante bien para mi torpeza, pero ni siquiera sabía como agarrar las riendas sin que pareciera que fuera encima de una silla imaginaria. Era bastante patético y, dándome cuenta de ello, intentaba mantener el orgullo como buenamente podía.

— Creo…que le iré cogiendo el truco. — diría intentando disimular que estaba sintiendo una tremenda vergüenza. Aunque yo no me iba sonrojando como los demás, solo mostraba una cara de enfado digna de un hombre que cree que saber hacerlo todo a la primera y que no le gusta fallar, aunque sea a la primera. El caballo, sin embargo, como había indicado, parecía acostumbrado y seguiría la estela de su compañero en el cual iba montado la shinobi de traje de plumas negras. Lo cierto era que me era algo incómodo entablar una conversación sin más con alguien de rango superior y de la cuál no tenía demasiada idea de cómo tratar. Seria mejor empezar por algo bastante básico a ver hasta dónde nos llevaba esto. — Soy usuario de Mokuton. No tengo claro de dónde me viene, pero soy capaz de realizar ya jutsus de rango medio. Intentaré servir a la misión lo mejor que puedan, senpai. — la trataba de rango superior, ya que, si nos asignaban una misión fuera de la aldea fuera, al menos, rango de chunnin. Ahora me entraba real curiosidad por las habilidades de esa mujer. ¿Tendría algunos jutsus especiales o simplemente era buena en lo que era ser shinobi? Mi curiosidad, estaba seguro, algún día acabaría conmigo.
InventarioMostrar
x2 Porta armas mediano: Espacio 20 -> 10 shurikens y 5 kunais.
x2 Bandana de Konoha
Comunicador
Hilo metálico
Ninja cola
AtributosMostrar
ATRIBUTOS
Fuerza: 8
Agilidad: 12
Vitalidad: 25
Concentración: 20
Control del chakra: 35
Voluntad: 20
Atributos Físicos: 45
Atributos Espirituales: 75

ESTADÍSTICAS
Puntos de vida: 103
Puntos de chakra: 112
Puntos de stamina: 71

CUERPO A CUERPO
Golpes físicos: 2 PV
Bloqueos: 6 PV

#3

Mensaje Isshin Ryoma11 Jul 2020, 12:33


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Re: The real monsters


Nana esbozó una sonrisa sincera al escucharle pronunciar su apellido. En los labios del genin, por primera vez en mucho tiempo, Nana adivinó un leve atisbo de inocencia. Como si por fin, el proceso de sanación que solo el tiempo puede gestar, hubiese empezado a hacer efecto en las nuevas generaciones. Sus ojos dorados, profundos y completamente absortos en aquel cielo de tonos rojizo, furioso y decadente a partes iguales, se llenaron de una paz y una nostalgia de la que creía haberse librado mucho tiempo atrás. En sus labios, jóvenes e ignorantes, el nombre Iryo no tenía siquiera color. En sus labios solo era eso, un nombre común; y eso, extrañamente, la reconfortaba—. Con Nana será suficiente—, dijo la médico girándose hacia él con dulzura, cuando la situación fuese lo bastante privada—. Para ser sincera, no me gustan especialmente los títulos—. Isshin Ryoma era un nombre que desprendía promesas y sueños allí donde lo mirases. Nana no tardaría en memorizarlo, y por supuesto, no tardaría en comenzar a observarlo. A escucharlo. No había nada que la chica adorase más que una historia bien contada, y aquel muchacho, que por azares del destino había acabado acompañándola a la Ciudad Negra, las contaba sin siquiera hablar.

Desde la altura que le proporcionaba su caballo blanco, Nana observó con ternura al chico de ojos claros. Claramente no sabía montar, y eso la culpaba un poco de no haberle enseñado. Sin embargo, en toda aquella escena, en la que quizá otra persona se hubiese reído descaradamente, la médico solo podía ver un gran esfuerzo. Nadie mejor que ella sabía que actuar podía ser complicado, y si bien no todos habían perfeccionado aquel arte de la misma forma, comprendía que los principios, siempre son lo más complicado. Su mano izquierda se posó tímida sobre sus labios, apenas rozándolos. Si bien no se había reído, le había sido inevitable esbozar una sonrisa divertida, y en parte, inocente. De repente, en aquella estampa, hubiese sido imposible no reconocerla como una niña pequeña. Parecía casi inocente, como si de repente, se hubiese quitado años de encima. Por supuesto, aquel extraño encanto desaparecería en el momento en que Nana bajase la mano de vuelta a sus riendas, suavizando su expresión poco a poco, como una hoguera que se apaga—. Confío en que lo harás. A mí también me tocó aprender en un viaje hacia Kuzaragi—. Se podía decir que aquello era cierto a medias, pues la chica había tenido que llegar allí junto a su escuadrón, pero aquel no había sido el punto culmen de su viaje.

Pronto, las conversaciones se evaporarían como el humo, y con un ademán, Nana pondría en marcha al caballo blanco, que seguiría la senda de tierra rojiza hasta el bosque. Su compañero no tendría más que sujetar un poco las riendas, los caballos de la aldea estaban adiestrados para hacer aquellos caminos y prácticamente cualquiera podía montarlos. La brisa comenzaría a acariciar los cuerpos y las cabelleras de ambos shinobis. Una brisa fresca y mal intencionada, llena de susurros que predecían el comienzo de una noche sin luna. El camino todavía se tornaba muy largo frente a los ojos dorados de la muchacha, que todavía no había creído oportuno romper el silencio, cuando Isshin volvió a hablar. Nuevamente, y como ya su nombre clamaba, Nana escuchó grandeza en todo aquello que descubría. Un usuario de Mokuton. El primero con el que ella había podido tener contacto directo, además, por supuesto del Gran… Hokage. Sin embargo, la pelirosa no desvió la mirada del trayecto—. Estoy segura de que eres más que capaz. De lo contrario no estarías en esa silla, Ryoma—. Su voz seguía teniendo aquel tono dulce que lo caracterizaba, y la entonación de sus palabras era de profunda calma y respeto. Una forma de hablar que quizá, no parecía digna de un líder, a pesar de que sus mensajes, algo más intrínsecos, sí lo fueran—. Principalmente yo me enfoco en la medicina—, diría la chunnin. —, digamos que de lo que menos debes preocuparte si algo sale mal es de morir—. Aquello podía sonar arrogante, pero si había algo de lo que Nana tenía certeza era de sus capacidades como médico—. También puedo entrar en combate—, dijo después, de forma casi anecdótica—, aunque intentaremos evitar que eso pase—. Concluiría, volviendo a poner la vista al frente, culminando su presentación con una sonrisa. Un nuevo ademán haría que su caballo aligerase el paso un poco más. Nana quería salir del bosque antes de que salieran las estrellas.

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1 Pergamino pequeño.
1 Antídoto.
1 Frasco de Veneno Letal.
2 Kunai.

Porta armas pequeño (Pierna derecha) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Frasco de Veneno Vampiro.
1 Frasco de Veneno Punzante.
2 Kunai.
1 Pergamino de Cadáveres (Sellado en el pergamino pequeño.)

1 Tantō(Enganchado a la espalda, con el mango tras el cuello, en línea vertical.)
1 Kama(Enganchado a la cadera, sobre el porta armas grande.)

Porta armas grande (La parte baja de la espalda) (Capacidad 25 Objetos pequeños: 22/25)
12 Senbon.
1 Sello explosivo.
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1 Píldora del Soldado.
2 Píldoras de Chakra.
3 Notas de sellado.
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Bijū no Koromo (Manto de Bestia con Cola)BijūjutsuRango BRequisitos:
  • 15 puntos en atributos Espirituales o Físicos por cola.
  • 10 puntos en Voluntad por cola para controlar.
  • Esta técnica es obligatoria.
Efectos:
  • Mientras esta técnica no esté activa, el usuario recupera 1 PV, 1 PC y 1 STA por cola activable por turno, de sus propias reservas.
  • Mientras esta técnica esté activa, el usuario gana 10 PC y 10 STA por cola activada por turno, pertenecientes al Bijū. Si un Bijū la utiliza, también se recupera 5 PV por cola por turno.
  • Todos los atributos del usuario aumentan en 5 puntos por cola activada.
  • Para poder activar colas voluntariamente, éstas se deben poder controlar.
  • Cada cola se puede mantener activa hasta un máximo de 3 turnos, tras lo cual debe desactivarse la técnica o pasar a la siguiente cola.
  • Una vez desactivada la técnica, el usuario pierde la mitad de los PC y STA que ganó.
  • Si no se pueden controlar todas las colas activables:
    • La técnica se activa involuntariamente ante situaciones de miedo, peligro o extrema presión. Se activa la cola más baja no controlable.
    • Atacará a cualquier objetivo que perciba, dando prioridad a aquellos que le ataquen directamente.
    • La técnica no se desactiva hasta caer inconsciente, dormido, o inmovilizado durante 3 turnos.
    • Estará limitado a ataques físicos y Bijūjutsu.
    • A partir de la cuarta cola activada, intentará utilizar Bijūdama al menos una vez cada 3 turnos, incluso si el usuario no conoce la técnica.
    • Cada turno se activa la siguiente cola para la que se tengan los requisitos.
    • Si el usuario se mantiene en combate, se continuarán activando colas incluso si no se tienen los requisitos.
    • Si se mantienen todas las colas activas por 3 turnos sin estar inmovilizado, se activará Bijūka, liberando a la bestia permanentemente.
  • Si el Jinchūriki muere, el espíritu de la bestia se libera, regresando a su hogar tras un año on-rol.
Coste: 5 PV por cola por turno. 10 PV en cambio si no se controla la técnica.
El Jinchūriki, portador de una de las míticas bestias con cola, se recubre de una capa de chakra rojizo y burbujeante, que lentamente consume su cuerpo. Esta capa de chakra puro posee la silueta del Bijū en su interior, e irá adquiriendo colas progresivamente hasta alcanzar el total de la bestia, siendo este el máximo poder de la técnica. Esto, sin embargo, requiere una gran fuerza mental, y aquellos incapaces de controlar su poder terminan sucumbiendo ante la bestia, atacando a todo el que se les acerque u ose enfrentarlos.
Código:[jinchuriki01][/jinchuriki01]



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#4

Mensaje Nana11 Jul 2020, 14:16


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Re: The real monsters


No tenía demasiado claro cómo sentirme ante todo eso. Normalmente iba de misión con Etsuko o Igarashi las cuáles normalmente se llevaban de una forma u otra la atención de todo el mundo. Lo mío eran más los actos y las situaciones que se desarrollaban más en conjunto. No era de los que iniciaba una conversación. En cierta manera esa mujer tenía un aura bastante señorial, era chunin al fin de al cabo, pero su mirada denotaba que se preocupaba por todo tipo de cosas a su alrededor. Pude notar como mi torpe subida al caballo le hacía esbozar una leve sonrisa. No pude evitar esbozarla yo también como un puro contagio pero no dije nada. Simplemente dejé que el corcel siguiera su camino. Como ella parecía indicar, los caballos tenían bastante más experiencia que yo en salir de la aldea. Un asunto bastante irónico, ciertamente, que los corceles de la aldea tuvieran más libertad para salir de la aldea que sus ciudadanos. “Uno tiene que reírse…”. Pensaría para mis adentros, el camino llevaría poco a poco a perder la vista de la aldea y la brisa hizo que tuviera que reajustarme la coleta.

Me sorprendió bastante el trato tan amable y cortés que recibía de ella. Normalmente no se veían shinobis tan…¿cómo describirlo? Que emanaran tanta tranquilidad y sosiego como ella. Eso me haría subir un poco la guardia. Nunca nada es lo que parece, sin embargo, no dejaría que mi rostro lo notara y acabaría por mantener una leve sonrisa mientras iba encima del caballo, agarrándome con algo de fuerza a las riendas. No me gustaba no tener el control, era una pequeña manía mía, y estar sobre el equipo hacía que me sintiera algo al descubierto, como vulnerable.

Ella era ninja médico, no tardaría en relacionarla con Etsuko y asentiría sin interrumpirla en un solo momento. Ella me había pedido que me dejara de cortesías y eso iba a hacer, pero tampoco era cuestión de ser maleducado. Aunque, lo que me sorprendió, fue el último inciso. Quería evitar al combate a toda costa, quizá fuera cosa de los ninjas médicos. Ya había conocido, aparte de a Etsuko, a dos más contando con ella. Todas parecían tener ese especial apego por intentar evitar toda clase de violencia. Quizá era esa la fuente de su actitud. — En mi escuadrón hay también una ninja médico, Etsuko. Es la que se encarga también de mantenernos enteros, quizá pudiera aprender algunas cosas. — como un poco de buenos modales sin tener que pensar que iba a degollarte en cualquier momento.

— Nidaime-sama ya me demostró en mi examen de genin que tengo un abismo que mejorar, aunque intentaré hacerlo lo mejor que pueda. — diría con un doble propósito. El primero, ver cómo reaccionaba ante que el propio Hokage hubiera estado en mi examen de genin, ¿la intención? Quería ver si toda esa máscara de buenas intenciones que parecía tener Nana era real o de forzarla tanto se mantendría completamente estática por puro vicio. La segunda traía una falsa humildad conmigo, no quería que pensara que era un cualquiera, pero quería demostrar que iba a ser capaz de superar a todos los que se pusieran por delante.

No podía evitar mirarla de reojo de vez en cuando. Era bastante guapa, todo había que decirlo, pero quizá fuera la vestimenta, o más bien su actitud lo que me daba un aire de curiosidad por seguir conociendo a la chunin. Había algo que no encajaba en todo el mundo de los ninjas con esa mujer y tenía ganas de averiguarlo. — ¿Has ido alguna vez? A la Villa de la misión, me refiero, según he oído hay algunas cosas bastante turbias a su alrededor. — mientras iba encima del caballo el sol de la tarde empezaba a ocultarse entre los árboles y me quedaría a verlo con detenimiento. Desde los muros de la aldea era muy complicado ver una puesta de sol así, de modo que simplemente dejaría que los últimos rayos escarlata del sol dejaran paso a la oscuridad del manto nocturno mientras la brisa suave seguía golpeando con calma el paseo.

— El mundo es precioso, ¿verdad? — diría un poco en alto mientras miraba el espectáculo natural. Sintiendo que era un crimen que los ninjas no pudiéramos disfrutar de algo así cuando quisiéramos.

#5

Mensaje Isshin Ryoma16 Jul 2020, 22:26


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Re: The real monsters


Pronto, las pequeñas conversaciones, asemejadas más a un suspiro que a grandes debates, desencadenaron en una sutíl y silenciosa batalla. Ambos ansiaban conocer que se hallaba tras, la meticulosamente moldeada, expresión del rostro ajeno. Una batalla abastecida por las miradas, el significado más puro de las palabras y el silencio; que los envolvía con ligera duda y misterio a ambos. Nana, que tenía aquella extraña obsesión por tener un paso siempre por delante en aquellos duelos, donde se creía experta, analizó las cosas con más calma de lo habitual. A simple vista, el chico era educado. Mantenía el silencio cuando no poseía el turno de palabra, y era hábil con los dobles sentidos. —¿Etsuko? —repitió la medico en alto, como fingiendo buscar en su memoria aquel nombre; llevó una de sus manos a su barbilla, posando con suma delicadeza la yema de dos de sus dedos, luego, desvió la mirada un momento en el camino, y acabó devolviéndosela al chico de soslayo, con una sonrisa compasiva en el rostro. —La verdad es que no me suena su nombre. Hay muchos médicos en la aldea, son todos increíbles—. Confesó, intentando imaginar que imagen de sí misma habría formulado el chico en su cabeza. Al fin y al cabo, y aunque Nana no había hecho alarde de ello, ella no era ni más ni menos que la última de los Iryo. Lo cual, probablemente, sorprendería al castaño en más de una ocasión.

Aquella pequeña anécdota que Ryoma contaba, quizá con el fin de impresionar a la médico, al haber sido examinado por el mismísimo Hokage, no despertó en ella más que un profundo sentimiento de nostalgia. Para Nana, los Hokages habían tardado mucho tiempo en simbolizar algo para ella, y desde que obtuvo su cargo como recipiente se vió obligada a tener un contacto continuo con las élites. A veces sucedía, a veces habían casos especiales. —Imagino las razones que le llevaron a examinarte—, dijo la chica sin desviar la mirada del paisaje; por su puesto, en su mente era más que evidente que lo había hecho para comprobar el tipo de persona que había heredado el poder de los Senju. Don que, por supuesto, no quitaba ningún talento a Ryoma como ninja. —Incluso los héroes de los que hoy solo conservamos poemas y esculturas tuvieron que superarse a sí mismos. Algunos nacen con el talento, es cierto. Pero no todos los shinobi talentosos están dispuestos a trabajarse y superarse a sí mismos. Yo fui aprobada en mi examen a Genin en menos de siete minutos. Ni si quiera tuve que realizar el examen completo; aun así, desde aquel día hasta hoy he tenido que aprender, mejorar y equivocarme muchas veces. Es eso lo que te convierte en historia, y no que una simple figura de autoridad—. Sentenció. Su voz seguía sonando dulce, pero a medida que hablaba, su mensaje se hacía cada vez más agudo. Más fino, más afilado. Si detrás de toda aquella pretensión había un intento, por pequeño que fuese, de sorprenderla, entonces habría quedado claro que no era suficiente. Nana valoraba las pequeñas cosas, la educación, la escucha, los valores. Esas cosas te convertían en una buena persona; el talento podía tenerlo cualquiera y sí, podía convertirte en un gran shinobi, pero para ella, al menos en ese aspecto, solo los actos tenían valor.

Nana actuaba muy bien, pero rara vez mentía.

Los rayos de luz más rojizos comenzaron a apagarse en la lejanía. Aún así, el precioso color del atardecer bañaría todo el páramo que los separaba hasta la entrada del bosque, donde pronto se perderían entre los árboles. —"Turbio", —citó la muchacha, —es quedarse demasiado corto. Pero respondiendo a tu pregunta, no. Nunca he estado allí, aunque sí he pasado cerca. Al salir del Bosque, hallaremos un amplio camino de tierra que sube por la montaña, allí debemos tener cuidado, supongo que conoces el tipo de comercio que mueve la ciudad: los carromatos pasan por el camino a primera hora de la mañana, mientras antes salgamos del bosque, menos probabilidades de encontrarnos con bandidos tendremos—. Informó, basándose por supuesto en su experiencia recorriendo aquellos caminos, y las cercanías de dicho lugar.

Los caballos pronto llegarían a la muralla de árboles que delimitaba el bosque, para entonces, el cielo se habría vuelto violáceo, dando a entender a nuestros héroes que pronto anochecería. Al pasar las primeras ramificaciones, Nana sopesaría como iban de tiempo, y al escuchar al chico hablar sobre la belleza del mundo donde habitaban, sin elevar más que el la voz, añadiría —: Las personas también—. Solo eso, tres palabras, y guardaría silencio de nuevo.
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Armadura de Guardia.

Guantes con protección de manos.

Comunicador en la oreja derecha y atado al cuello.

Bandana de Konoha (Haciendo de cinturón)

Porta armas pequeño (Pierna izquierda) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Antídoto.
1 Frasco de Veneno Letal.
2 Kunai.

Porta armas pequeño (Pierna derecha) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Frasco de Veneno Vampiro.
1 Frasco de Veneno Punzante.
2 Kunai.
1 Pergamino de Cadáveres (Sellado en el pergamino pequeño.)

1 Tantō(Enganchado a la espalda, con el mango tras el cuello, en línea vertical.)
1 Kama(Enganchado a la cadera, sobre el porta armas grande.)

Porta armas grande (La parte baja de la espalda) (Capacidad 25 Objetos pequeños: 22/25)
12 Senbon.
1 Sello explosivo.
1 Linterna.
1 Frasco de Veneno punzante.
1 Bomba de muerte lenta.
1 Bomba de Ilia.
1 Píldora del Soldado.
2 Píldoras de Chakra.
3 Notas de sellado.
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Jutsus:
Bijū no Koromo (Manto de Bestia con Cola)BijūjutsuRango BRequisitos:
  • 15 puntos en atributos Espirituales o Físicos por cola.
  • 10 puntos en Voluntad por cola para controlar.
  • Esta técnica es obligatoria.
Efectos:
  • Mientras esta técnica no esté activa, el usuario recupera 1 PV, 1 PC y 1 STA por cola activable por turno, de sus propias reservas.
  • Mientras esta técnica esté activa, el usuario gana 10 PC y 10 STA por cola activada por turno, pertenecientes al Bijū. Si un Bijū la utiliza, también se recupera 5 PV por cola por turno.
  • Todos los atributos del usuario aumentan en 5 puntos por cola activada.
  • Para poder activar colas voluntariamente, éstas se deben poder controlar.
  • Cada cola se puede mantener activa hasta un máximo de 3 turnos, tras lo cual debe desactivarse la técnica o pasar a la siguiente cola.
  • Una vez desactivada la técnica, el usuario pierde la mitad de los PC y STA que ganó.
  • Si no se pueden controlar todas las colas activables:
    • La técnica se activa involuntariamente ante situaciones de miedo, peligro o extrema presión. Se activa la cola más baja no controlable.
    • Atacará a cualquier objetivo que perciba, dando prioridad a aquellos que le ataquen directamente.
    • La técnica no se desactiva hasta caer inconsciente, dormido, o inmovilizado durante 3 turnos.
    • Estará limitado a ataques físicos y Bijūjutsu.
    • A partir de la cuarta cola activada, intentará utilizar Bijūdama al menos una vez cada 3 turnos, incluso si el usuario no conoce la técnica.
    • Cada turno se activa la siguiente cola para la que se tengan los requisitos.
    • Si el usuario se mantiene en combate, se continuarán activando colas incluso si no se tienen los requisitos.
    • Si se mantienen todas las colas activas por 3 turnos sin estar inmovilizado, se activará Bijūka, liberando a la bestia permanentemente.
  • Si el Jinchūriki muere, el espíritu de la bestia se libera, regresando a su hogar tras un año on-rol.
Coste: 5 PV por cola por turno. 10 PV en cambio si no se controla la técnica.
El Jinchūriki, portador de una de las míticas bestias con cola, se recubre de una capa de chakra rojizo y burbujeante, que lentamente consume su cuerpo. Esta capa de chakra puro posee la silueta del Bijū en su interior, e irá adquiriendo colas progresivamente hasta alcanzar el total de la bestia, siendo este el máximo poder de la técnica. Esto, sin embargo, requiere una gran fuerza mental, y aquellos incapaces de controlar su poder terminan sucumbiendo ante la bestia, atacando a todo el que se les acerque u ose enfrentarlos.
Código:[jinchuriki01][/jinchuriki01]



Daño:
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—Acción oculta:

Regeneración por turno:
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2STA

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Toda ganancia de PC se duplica, siempre y cuando las reservas del usuario no superen su máximo.

Peso Ligero
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"Todas las cosas cuentan una historia"

#6

Mensaje Nana22 Jul 2020, 16:03


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Re: The real monsters


Educada y sin ninguna falla aparente. Ese tipo de cosas para cualquier shinobi eran indicativo de que, o bien había algo oculto, o bien su vida había sido un cúmulo de experiencias. Me decantaba por lo segundo. Alguien que desarrolla esa clase de actitudes viendo el mundo como es seguramente hubiera visto mucho de él y reflexionado de una forma profunda. Sentía que podía aprender mucho de este viaje a una villa de criminales. Irónicamente. Su reflexión sobre mi examen con el segundo Hokage y el heroísmo desarmó bastante bien mis intenciones para averiguar más sobre ella. Pero el hecho de que ella aprobara también en un período tan corto de tiempo era bastante desatacable. Asentiría apreciando lo impresionante que era. Algo había que no lograba impresionar a aquella mujer. Quizá fuera la experiencia, tendría que esperar un poco más para averiguarlo. Mi tono se mantenía completamente neutro y sin mostrar demasiada emoción. Disfrutaba del pequeño “duelo” que iba sucediendo de silencios. Denotaba que, si no había nada que decir, hablar de más era tan inconveniente como hablar de menos.

Cuando mencionó las características del lugar asentí. — He oído lo que todo el mundo, me parece. Una villa de comerciantes donde lo que allí se comercia no es del todo…apropiado, eso corrompe a la vez a los que las venden y defienden. — quizá, consecuencia de unas políticas tan restrictivas en el País ese tipo de personas y enclaves surgían. Me era complicado establecer quién tenía más culpa en todo aquello. Igualmente, si eran ladrones que asaltaban las aldeas más inocentes del lugar, fuera de la protección de los shinobis, merecían un castigo por parte de las fuerzas del orden. Una cosa era estar mal con el sistema y otra muy distinta abusar de los débiles aprovechando esas fallas del mismo. No iba a permitir que nadie siguiera sufriendo por esta rueda manchada de sangre.

Nos pararíamos delante de una muralla de bosques y árboles. Pasearía la mirada por el lugar, intentando que la noche no nos quitara demasiada luz. Lamentaba no tener ninguna forma de iluminar la zona. No me gustaba ir por la oscuridad…a decir verdad nunca me había gustado. Ni los espacios cerrados. Me preguntaba si tenía algo que ver con aquella noche. — ¿Deberíamos bajar de los caballos al entrar en el bosque? — no me pasaría por alto el comentario que devolvió. ¿Sinceramente? Nunca había logrado percibir ese tipo de sentimiento que me daba el mundo en las personas. Quizá fuera por mi cinismo habitual, pero era bastante apropiado decir que no era de los que más apreciaba a la gente.

— Puedo hacer un clon de madera que nos siga desde retaguardia, así vigilaremos a los que probablemente nos vigilen. ¿Qué opinas? ¿Este bosque suele tener algo oculto o simplemente ladrones? — dejaría esa decisión en la líder del equipo. No iba a faltar que propusiera algunas ideas para proceder dentro de ese oscuro bosque, más aún con la noche sobre nosotros, pero algo me decía que debido a su experiencia podría darnos alguna mejor opción.

#7

Mensaje Isshin Ryoma23 Jul 2020, 17:31


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Re: The real monsters


Humilde. Sí, Nana estaba segura de que bajo aquella capa pretenciosa que el castaño vestía, había una humildad real. Estaba en su forma de respetarla, sin hacerlo; con los silencios, con las pausas, con la mirada que si bien poseía un filo analítico, carecía de maldad. Estaba en aquel ademán con la cabeza, asintiendo, en señal de respeto, a sus logros. Isshin no tenía aquel miedo estúpido que tenían los hombres por cometer un error. Nana llevaba mucho tiempo observándolo para entonces y estaba plenamente segura de que si estaba en lo correcto, aquel sentimiento que lo podía volver tan vulnerable, también le haría aprender mucho más rápido. Si perdonar era sanar, reconocer era crecer. E Isshin Ryoma no solo sabía guardar silencio cuando debía y como debía, sino que también sabía reconocer cuando había perdido y, probablemente, aprender de ello. Nana sonrió, dulce y casi cariñosa. Casi.

Nana torció el gesto, claramente molesta, con el tema que hablaban. Había tenido la misma reacción la primera vez. —Así funciona la corrupción—. Dijo, muy seria. —Todos viven bajo un falso velo de paz, todos critican las injusticias que suceden en Villas como esta, todos temen pisar sus caminos de noche e incluso mencionarlas de día—, Nana lo miró de soslayo. Por primera vez el chico vería una expresión dura y fiera en los ojos de la chica, que reflejaban los rojizos tonos del atardecer—, si a los que están por encima de nosotros de verdad las interesase acabar con esto, ¿no crees que con el poder militar que tienen podrían conseguirlo en un abrir y cerrar de ojos? Por supuesto que podrían, claro. El problema está en que en ese tipo de lugares se mueven más cosas de las que podamos imaginar. Cosas que, evidentemente, los de allá arriba también están interesados en vender y comprar—. Nana devolvería la mirada al camino al terminar. No era difícil imaginar cual era su posición frente todo aquello, y estaba segura de que, con las tres claras pistas que le había dejado, el chico lo comprendería. —Dinero, información y poder—. Añadiría después, terminando con su pequeña intervención. Pocos minutos después, cabalgando levemente más despacio que minutos atrás, llegarían por fin a la entrada del bosque.

No será necesario bajarse—, dijo la pelirosa moviendo las riendas de su caballo para que frenase el paso—, aunque sería buena idea pasar desapercibidos—. Mientras pronunciaba la última palabra, la kunoichi realizó el sello del carnero e inmediatamente después una nube de humo blanquecino la cubriría por completo. Al desvanecerse, sobre el caballo el chico encontraría a un hombre joven, de su misma edad aproximadamente, de cabellos y ojos negros como la noche, y vestido con unos pantalones ceremoniales clásicos, anchos y negros, un yukata blanco de flores bordadas a mano en color dorado y un haori negro oscuro, del mismo color que el pantalón. Llevaba unas getas como zapatos, y un sombrero de paja. "Perdóname, Yenzo", pensaría la médico, que acababa de usurpar el aspecto de su amigo de la Lluvia; pero era mejor eso que transformarse en otra mujer. —Lo del clon me parece bien, pero insisto: desapercibidos—. Nana parecía actuar con suma naturalidad, aunque su voz la delataba bastante. —Sígueme—. Ordenó después, acompañando la orden con un rudo gesto de cabeza y un ademán con las riendas. Su caballo emprendió el camino de nuevo, a paso lento. Avanzarían unos veinte metros por el perfil que los separaba del bosque, y una vez allí, encontrarían un finísimo camino de tierra por el que cabrían sin mucho problema haciendo una fila. —Guarda un poco las distancias. Estate atento, y evitemos hablar a partir de ahora; a menos que tengas un comunicador, de ser así colocaremos la frecuencia número 6D. Susurros, Ryoma. Si ves algo, tú o tu clon, entonces comunícamelo de inmediato. Si nos cruzamos con otros viajeros, sigue mis pasos—. Había sido, quizá, mucha información. Pero Nana sabía que aquellos caminos solo se volvían peligrosos al caer la noche, y quería salir de allí lo antes posible si querían terminar su misión al caer la noche del día siguiente. Una vez las normas estuvieron puestas, Nana llevó una de sus, ahora, varoniles manos al sombrero de paja, asintió de nuevo con la cabeza y frialdad en los ojos, y se metió en el camino, tomando la cabeza.
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Comunicador en la oreja derecha y atado al cuello.

Bandana de Konoha (Haciendo de cinturón)

Porta armas pequeño (Pierna izquierda) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Antídoto.
1 Frasco de Veneno Letal.
2 Kunai.

Porta armas pequeño (Pierna derecha) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Frasco de Veneno Vampiro.
1 Frasco de Veneno Punzante.
2 Kunai.
1 Pergamino de Cadáveres (Sellado en el pergamino pequeño.)

1 Tantō(Enganchado a la espalda, con el mango tras el cuello, en línea vertical.)
1 Kama(Enganchado a la cadera, sobre el porta armas grande.)

Porta armas grande (La parte baja de la espalda) (Capacidad 25 Objetos pequeños: 22/25)
12 Senbon.
1 Sello explosivo.
1 Linterna.
1 Frasco de Veneno punzante.
1 Bomba de muerte lenta.
1 Bomba de Ilia.
1 Píldora del Soldado.
2 Píldoras de Chakra.
3 Notas de sellado.
DatosMostrar
Jutsus:
Henge no jutsu (Técnica de transformación)NinjutsuRango ERequisitos:
  • 5 puntos en atributos Espirituales.
Sellos: Perro → Jabalí → Carnero.
Efectos:
  • Envuelve al usuario o a un objeto que toque con una capa de chakra que cambia su apariencia por la de una persona u objeto de tamaño similar.
  • La capa de chakra no es capaz de interferir con los genjutsus y se deshará tras recibir cualquier daño.
  • Disminuye en un sello cada 10 puntos en atributos Espirituales que supere el requisito, hasta solamente necesitar el sello del carnero.
Coste: 5 PC activar, 1 PC mantener.
Está técnica crea una capa de chakra con la que se envuelve el propio usuario o un objeto que él toque, adquiriendo la apariencia de otra persona u objeto de tamaño similar.
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Bijū no Koromo (Manto de Bestia con Cola)BijūjutsuRango BRequisitos:
  • 15 puntos en atributos Espirituales o Físicos por cola.
  • 10 puntos en Voluntad por cola para controlar.
  • Esta técnica es obligatoria.
Efectos:
  • Mientras esta técnica no esté activa, el usuario recupera 1 PV, 1 PC y 1 STA por cola activable por turno, de sus propias reservas.
  • Mientras esta técnica esté activa, el usuario gana 10 PC y 10 STA por cola activada por turno, pertenecientes al Bijū. Si un Bijū la utiliza, también se recupera 5 PV por cola por turno.
  • Todos los atributos del usuario aumentan en 5 puntos por cola activada.
  • Para poder activar colas voluntariamente, éstas se deben poder controlar.
  • Cada cola se puede mantener activa hasta un máximo de 3 turnos, tras lo cual debe desactivarse la técnica o pasar a la siguiente cola.
  • Una vez desactivada la técnica, el usuario pierde la mitad de los PC y STA que ganó.
  • Si no se pueden controlar todas las colas activables:
    • La técnica se activa involuntariamente ante situaciones de miedo, peligro o extrema presión. Se activa la cola más baja no controlable.
    • Atacará a cualquier objetivo que perciba, dando prioridad a aquellos que le ataquen directamente.
    • La técnica no se desactiva hasta caer inconsciente, dormido, o inmovilizado durante 3 turnos.
    • Estará limitado a ataques físicos y Bijūjutsu.
    • A partir de la cuarta cola activada, intentará utilizar Bijūdama al menos una vez cada 3 turnos, incluso si el usuario no conoce la técnica.
    • Cada turno se activa la siguiente cola para la que se tengan los requisitos.
    • Si el usuario se mantiene en combate, se continuarán activando colas incluso si no se tienen los requisitos.
    • Si se mantienen todas las colas activas por 3 turnos sin estar inmovilizado, se activará Bijūka, liberando a la bestia permanentemente.
  • Si el Jinchūriki muere, el espíritu de la bestia se libera, regresando a su hogar tras un año on-rol.
Coste: 5 PV por cola por turno. 10 PV en cambio si no se controla la técnica.
El Jinchūriki, portador de una de las míticas bestias con cola, se recubre de una capa de chakra rojizo y burbujeante, que lentamente consume su cuerpo. Esta capa de chakra puro posee la silueta del Bijū en su interior, e irá adquiriendo colas progresivamente hasta alcanzar el total de la bestia, siendo este el máximo poder de la técnica. Esto, sin embargo, requiere una gran fuerza mental, y aquellos incapaces de controlar su poder terminan sucumbiendo ante la bestia, atacando a todo el que se les acerque u ose enfrentarlos.
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Daño:
Gasto: -5PC.

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Oportunista (A partir del siguiente turno comienzo a analizar el panorama).
Cada turno que el shinobi dedica completamente a analizar el panorama o combate, sus Atributos espirituales reciben un bono de 5 puntos acumulables (máximo 20), y recupera 10 PC y 10 STA. El bono caduca al recibir daño, o transcurridos 3 turnos.
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#8

Mensaje Nana25 Jul 2020, 23:41


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Re: The real monsters


Ella me analizaba a cada segundo. Era una sensación extraña, en cierta manera no me sentía incómodo, era similar a mi examen de genin. No era una persona que se dejara intimidar fácilmente pero sí era capaz de ver cuando estaba siendo presionado de alguna forma o superado. Esa mujer daba la misma sensación que me dio Nidaime. En el buen sentido, he de decir, y mucho más agradable, pero no dejaba de ser esa misma sensación. Cada movimiento sería observado.

Su frase sobre la corrupción me sorprendió para bien. No esperaba tal despliegue de argumentos ante la existencia de aquella villa, siendo tan cercana a Konoha sorprendía en exceso que no hubiéramos atacado con toda nuestra fuerza militar a esa zona y dominado sus caminos comerciales. “Los que están por encima de nosotros”. ¿Era una treta? Eso me haría alzar una ceja, no de desaprobación sino todo lo contrario, ¿era una forma de que picara el anzuelo? Todas mis palabras podían ser usadas en mi contra, de modo que me limitaría a dar una frase más laxa, que no me pusiera en peligro. Pero estaba muy alineado con lo que expresaba. — No esperan que hagamos nada si no nos lo ordenan. Para…”los que están por encima” no somos más que armas, si esto les beneficia aunque nos perjudique a nosotros no creo que intenten hacer nada para impedirlo, como una infección controlada…pero puede acabar supurando. — no tenía demasiado claro si las ideas de mis padres y por ende, más desarrolladas, las mías podían ser tan aceptadas pero…quizás Iryo Nana pudiera ser más receptiva. Aunque dada mi posición actual solo podía limitarme a asentir y no hablar demasiado.

— Para quienes tienen poder, no existe una vía media entre la cumbre y el precipicio. — diría mientras afirmaba eso último sobre las tres bases de nuestra sociedad actual. Nosotros siendo las criaturas aplastadas por la rueda de su ambición…con apenas adolescentes haciéndose shinobis y acabando muertos, sin nadie que les recordara. Ya que sus padres habían abandonado este mundo mucho antes.

Asentiría a la orden que daría la chunin y, sobre el caballo, haría los sellos pertinentes para crear un clon de madera. Los crujidos de mi espalda harían emerger una figura idéntica a mí, sin ninguna clase de fallos y proyectando una sombra sobre el suelo. Al ver de reojo como se hacía una transformación, asentiría, era también una buena idea, solo esperaba no estar abusando demasiado del chakra ya antes de empezar. Ella ni parecía haber gastado demasiado. El clon, una vez bajado del corcel, dio un salto hacia los árboles y se quedaría a una distancia prudencial. Sus movimientos serían sencillos. Mantenerse en una posición alejada y prudencial por si, o bien tenía que traer refuerzos o bien tenía que vigilar que nadie nos siguiera. En el caso de que así ocurriera solo tenía que deshacerse y traerme su posición. O incluso improvisar, seguramente el ruido fuera suficiente.

Seguidamente, mientras asentía, realizaría unos sellos más para transformarme a través del Henge no Jutsu, realizando el sello de carnero únicamente la nube grisácea rodearía mi cuerpo y me transformaría. Ella se habái transformado en un chico más joven. Ella parecía haberse transformado en un hombre bastante ceremonial. Yo en cambio optaría por tener una pinta más de un acompañante. Mis memorias fueron a un antiguo camarada de mis padres. Una persona de cabellos largos y negros, recogidos sobre una coleta y vestimentas bastante humildes. Era el perfecto acompañante de un noble que simplemente iba a las calles de esa ciudad. — A la orden. — susurraría poniendo mi comunicador en el 6D. Estableciendo las distancias prudenciales que cualquiera haría si iba a corcel. Mi mirada se mantenía fija en el horizonte, confiando en mi clon parte de la seguridad que nos daban, sin embargo, no me pasaba desapercibido el consumo de chakra que iba a suponer esto. De modo que empezaría a transmitir parte de mis energías al chakra, lo iba a necesitar lo más seguro.

La misión era interceptar alguna clase de carromato de los ladrones de la ciudad. Para ello había que localizarlos, al menos, no podíamos ir a ciegas a por ellos o seguramente tuviéramos a muchos más encima de los que inicialmente creíamos. Asentiría a su última afirmación, ella era la líder del grupo y la misión comenzaba ahora mismo. Tenía ganas de verla en acción, pero en cierta manera, ahora quería impresionarla para demostrarle que no era un simple genin.
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Mokuton: Moku Bunshin (Elemento Madera: Clon de Madera)NinjutsuRango BRequisitos:
  • 65 puntos en atributos Espirituales.
  • 40 puntos en atributos Físicos.
Sellos: Juntar las manos.
Efectos:
  • Se puede crear y tener activo un clon por cada 20 puntos en control de chakra.
  • El clon podrá ejecutar solo jutsus mokuton que conozca el usuario.
  • El chakra se divide equitativamente entre el usuario y los clones creados.
  • Cada clon tendrá tantos PV como el 20% de los puntos de vida del usuario.
  • El clon no se podrá alejar más de 50 metros del usuario o desaparecerá.
  • Al desaparecer transmiten los recuerdos, vivencias y chakra restante al usuario.
  • Los clones se destruyen inmediatamente al caer en un genjutsu.
Coste: 20 PC por clon.
El usuario crea un clon de madera que nace desde su cuerpo, su resistencia será parecida a la del usuario. Será capaz de realizar todos los jutsus de elemento madera que conozca el usuario, no son capaces de soportar genjutsus.
Código:[mokuton04][/mokuton04]


Gasto: 20 PC
Chakra: 92/2 = 46 entre ambos.

Henge no jutsu (Técnica de transformación)NinjutsuRango ERequisitos:
  • 5 puntos en atributos Espirituales.
Sellos: Perro → Jabalí → Carnero.
Efectos:
  • Envuelve al usuario o a un objeto que toque con una capa de chakra que cambia su apariencia por la de una persona u objeto de tamaño similar.
  • La capa de chakra no es capaz de interferir con los genjutsus y se deshará tras recibir cualquier daño.
  • Disminuye en un sello cada 10 puntos en atributos Espirituales que supere el requisito, hasta solamente necesitar el sello del carnero.
Coste: 5 PC activar, 1 PC mantener.
Está técnica crea una capa de chakra con la que se envuelve el propio usuario o un objeto que él toque, adquiriendo la apariencia de otra persona u objeto de tamaño similar.
Código:[nin01][/nin01]


Gasto: 5 PC

Se prepara: Canalizar Chakra 1

#9

Mensaje Isshin Ryoma27 Jul 2020, 01:51


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Re: The real monsters


Si había algo que Nana poseía de forma innata era la sutileza. Una habilidad que la había ayudado mucho a mejorar sus capacidades para "actuar" como ella misma lo llamaba. Aun así, a veces era difícil fingir que estaba sobre analizándolo todo a su alrededor. Algunos pensarían que era una mala costumbre, otros incluso afirmarían que era un acto de mala educación; percepción que, de pasar más de uno día con ella, tildarían de imposible. Nana era educada y cortés hasta la última de sus células, a menos, claro, que no quisiera serlo. De tener que resaltar en público la falta de modales o educación de otro individuo, ni siquiera lo haría con palabras. Nana era sutil, pero concisa. El tipo de mujer que, con un simple gesto de muñeca, podía expresar más que todos los hombres de su calle.

Así había actuado también con Isshin, al que le había dado a lo largo de aquel minúsculo tiempo, muchas pistas sobre como se estructuraba su opinión sobre aquello. Si había algo que Nana siempre había perseguido era la libertad. Y no creía en absoluto que los países corruptos y ensombrecidos que gobernaban el mundo merecieran ni una pizca de respeto. Las figuras de poder la atosigaban, por eso había pedido ser tratada como un igual al presentarse ante el genin. Había prácticamente afirmado, que lo que el Kage pensase o hiciese ante otros no le importaba lo más mínimo, pues si bien lo respetaba como su superior, no lo admiraba como tal. Nadie que llegase a ella presumiendo de haber cenado con el Nindaime iba a captar su atención por eso. Y por último, aquella conversación sobre la villa negra, su tráfico de mercancía, dinero negro y vidas. Sobre la corrupción de los que estaban por encima, y el evidente poco interés que tenían por cambiarlo. Conveniencia, claro. —Más nos vale no hacer nada si no nos lo ordenan—, especificó la médico, volviendo a guardar silencio inmediatamente después. El símil con la infección que supura le pareció de lo más acertado. Eso la hizo sonreír. —Sí, es una buena analogía. Es por eso que antes no me ha importado quién te haya examinado. —Confesó. Su paso se ralentizó levemente, y volvió a mirarlo, llena de honestidad en sus ojos dorado—. La realidad es que para él solo somos peones. Algunos más claves que otros. Pero sea cual sea tu caso, mientras las cosas no cambien, solo podremos rezar porque al poder solo llegue gente justa. —De repente, parecía más cercana, menos analítica, más relajada—. Es difícil, porque incluso la gente justa acaba corrompiéndose por el poder. —¿Pero no era acaso eso, lo que le estaba pasando a ella misma?

Al llegar al punto de inflexión, Nana observó como el joven juntaba las palmas de sus manos, haciendo que de su espalda comenzara a crecer la madera, entrelazándose en sí misma y formando un nuevo cuerpo, un clon. A la muchacha le pareció extraño aquel sonido, de la madera al crujir y astillarse; no era algo a lo que estuviera acostumbrada, pero en comparación, el sonido de los huesos al salir del cuerpo de los Kaguya, le parecía más desagradable. El clon de Isshin, perfecto como él mismo, bajó del caballo y de un salto, se ocultó en los árboles del bosque. —Perfecto—, dijo observándolo. —Eso nos servirá para saber si se aproximan viajeros... poco agradables—. Diría, haciendo hincapié en la última palabra con marcado sarcasmo. Después, el joven Senju se transformaría en el perfecto acompañante de un noble, aunque por supuesto, en la vida real, Yenzo estaba muy lejos de serlo. Nana asentiría al ver como el chico colocaba su comunicador en la frecuencia adecuada, y comenzaría a caminar en dirección al pequeño camino. —Mantenme informada de tu estado en todo momento—, susurraría por el comunicador, haciendo una pausa. —Es importante que estés en buenas condiciones si hay que luchar—. Por supuesto, no todos tenían una reserva de chakra como la suya, y su misión principal allí era cuidar de él, tanto como superior a cargo, como ninja médico. Un ninja falto de chakra o herido, era como viajar con un civil; por suerte para él, con la pelirosa cerca no le faltaría de nada.

Después de ajustar los últimos detalles, comenzarían a recorrer el camino. El silencio, como ya se había advertido, reinaría por completo. Lo único que nuestros aventureros podrían percibir era el sonido de las ramas y las hojas bajo las herraduras de sus corceles. Ante sus ojos solo podían ver el estrecho camino allanado, y cientos de árboles oscuros y frondosos a cada lado. Los arbustos, los rodeodores y las aves recorriendo el cielo rojizo también abundarían. Durante unos cuarenta minutos, mientras anochecía, la paz reinaría allí donde mirasen. Ya en las profundidades, Nana sisearía por el comunicador, diciendo una sola palabra, bajito, por el mismo. —Atención. —Después volvería a guardar silencio. Si Isshin observaba con atención todo aquello que monotonamente había visto durante los últimos minutos, empezaría a encontrar cosas fuera de lugar. Hueyas enterradas en el camino, bifurcaciones hechas a la fuerza, cuerdas colgadas de algunos árboles o atadas a los troncos de los mismos. Arbustos mustios o quemados, árboles llenos de marcas, astillados por cuchillos, manchados de cosas que era mejor no saber. Pero lo peor era aquel silencio tan sepulcral que se había formado, pues ni siquiera los pasos de sus animales levantaban ya un suspiro. El camino había pasado a ser de tierra blanca casi por completo, lo que hacía realmente difícil que sus piernas partiesen ramas de árboles o estrujacen hojas bajo sus herraduras. Solo había silencio, soledad y vestigios, que claramente, hablaban de la muerte. Nana, por su parte, seguía observando todo a su alrededor, nutriéndose de cada detalle, de cada miga de información, preparándose, internamente, para aquello que estuviese por venir. O no.

Mientras tanto, el camino entre los árboles se presentaría monótono y aburrido para el clon del senju. Cuando atravesaran el punto de inflexión, entrando en las profundidades, y el camino dibujase una curva angosta y pronunciada hacia la derecha, habrían llegado a mitad de camino, pero también a la parte más compleja del mismo. Cuando los shinobis comenzaran a recorrer el principio de la curvatura, el clon podría ver desde los árboles, que a la lejanía se acercaba un carromato. Uno simple, de madera, tirado por un solo caballo, y lleno de sacos en la parte de atrás. En la parte de delante había una pequeña cabina, desde donde un hombre campechano, bien entrado en los cuarenta, dirigía al corcel. ¿Mercancía robada? ¿Prohibida, quizá? Quién sabía. Fuera como fuera, aquel parecía el simple carromato de un campesino, o de un comerciante. Nada que llamase la atención, o que pudiera hacer saltar las alarmas. Aun así, valía más estar preparados, pues la distancia cada vez era más corta, y en apenas diez minutos, acabarían por cruzárselo.
EquipoMostrar
Armadura de Guardia.

Guantes con protección de manos.

Comunicador en la oreja derecha y atado al cuello.

Bandana de Konoha (Haciendo de cinturón)

Porta armas pequeño (Pierna izquierda) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Antídoto.
1 Frasco de Veneno Letal.
2 Kunai.

Porta armas pequeño (Pierna derecha) (Capacidad 5 Objetos pequeños: 5/5)
1 Pergamino pequeño.
1 Frasco de Veneno Vampiro.
1 Frasco de Veneno Punzante.
2 Kunai.
1 Pergamino de Cadáveres (Sellado en el pergamino pequeño.)

1 Tantō(Enganchado a la espalda, con el mango tras el cuello, en línea vertical.)
1 Kama(Enganchado a la cadera, sobre el porta armas grande.)

Porta armas grande (La parte baja de la espalda) (Capacidad 25 Objetos pequeños: 22/25)
12 Senbon.
1 Sello explosivo.
1 Linterna.
1 Frasco de Veneno punzante.
1 Bomba de muerte lenta.
1 Bomba de Ilia.
1 Píldora del Soldado.
2 Píldoras de Chakra.
3 Notas de sellado.
DatosMostrar
Jutsus:
Henge no jutsu (Técnica de transformación)NinjutsuRango ERequisitos:
  • 5 puntos en atributos Espirituales.
Sellos: Perro → Jabalí → Carnero.
Efectos:
  • Envuelve al usuario o a un objeto que toque con una capa de chakra que cambia su apariencia por la de una persona u objeto de tamaño similar.
  • La capa de chakra no es capaz de interferir con los genjutsus y se deshará tras recibir cualquier daño.
  • Disminuye en un sello cada 10 puntos en atributos Espirituales que supere el requisito, hasta solamente necesitar el sello del carnero.
Coste: 5 PC activar, 1 PC mantener.
Está técnica crea una capa de chakra con la que se envuelve el propio usuario o un objeto que él toque, adquiriendo la apariencia de otra persona u objeto de tamaño similar.
Código:[nin01][/nin01]

Bijū no Koromo (Manto de Bestia con Cola)BijūjutsuRango BRequisitos:
  • 15 puntos en atributos Espirituales o Físicos por cola.
  • 10 puntos en Voluntad por cola para controlar.
  • Esta técnica es obligatoria.
Efectos:
  • Mientras esta técnica no esté activa, el usuario recupera 1 PV, 1 PC y 1 STA por cola activable por turno, de sus propias reservas.
  • Mientras esta técnica esté activa, el usuario gana 10 PC y 10 STA por cola activada por turno, pertenecientes al Bijū. Si un Bijū la utiliza, también se recupera 5 PV por cola por turno.
  • Todos los atributos del usuario aumentan en 5 puntos por cola activada.
  • Para poder activar colas voluntariamente, éstas se deben poder controlar.
  • Cada cola se puede mantener activa hasta un máximo de 3 turnos, tras lo cual debe desactivarse la técnica o pasar a la siguiente cola.
  • Una vez desactivada la técnica, el usuario pierde la mitad de los PC y STA que ganó.
  • Si no se pueden controlar todas las colas activables:
    • La técnica se activa involuntariamente ante situaciones de miedo, peligro o extrema presión. Se activa la cola más baja no controlable.
    • Atacará a cualquier objetivo que perciba, dando prioridad a aquellos que le ataquen directamente.
    • La técnica no se desactiva hasta caer inconsciente, dormido, o inmovilizado durante 3 turnos.
    • Estará limitado a ataques físicos y Bijūjutsu.
    • A partir de la cuarta cola activada, intentará utilizar Bijūdama al menos una vez cada 3 turnos, incluso si el usuario no conoce la técnica.
    • Cada turno se activa la siguiente cola para la que se tengan los requisitos.
    • Si el usuario se mantiene en combate, se continuarán activando colas incluso si no se tienen los requisitos.
    • Si se mantienen todas las colas activas por 3 turnos sin estar inmovilizado, se activará Bijūka, liberando a la bestia permanentemente.
  • Si el Jinchūriki muere, el espíritu de la bestia se libera, regresando a su hogar tras un año on-rol.
Coste: 5 PV por cola por turno. 10 PV en cambio si no se controla la técnica.
El Jinchūriki, portador de una de las míticas bestias con cola, se recubre de una capa de chakra rojizo y burbujeante, que lentamente consume su cuerpo. Esta capa de chakra puro posee la silueta del Bijū en su interior, e irá adquiriendo colas progresivamente hasta alcanzar el total de la bestia, siendo este el máximo poder de la técnica. Esto, sin embargo, requiere una gran fuerza mental, y aquellos incapaces de controlar su poder terminan sucumbiendo ante la bestia, atacando a todo el que se les acerque u ose enfrentarlos.
Código:[jinchuriki01][/jinchuriki01]



Daño:
Gasto: -1PC mantener la trasformación.

—Acción oculta:

Regeneración por turno:
2PV
4PC (+10PC "Oportunista").
2STA (+10STA "Oportunista").

Habilidades en uso:
Asimilación Espiritual
Toda ganancia de PC se duplica, siempre y cuando las reservas del usuario no superen su máximo.

Peso Ligero
Anula las penalizaciones de agilidad impuestas por armaduras u otros objetos equipados.

Oportunista (A partir del siguiente turno comienzo a analizar el panorama).
Cada turno que el shinobi dedica completamente a analizar el panorama o combate, sus Atributos espirituales reciben un bono de 5 puntos acumulables (máximo 20), y recupera 10 PC y 10 STA. El bono caduca al recibir daño, o transcurridos 3 turnos.

Stats:
CCK: 55
CON: 45
VOL: 45
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"Todas las cosas cuentan una historia"

#10

Mensaje Nana05 Ago 2020, 20:57


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