Al centro de la tierra.

El territorio más frio del continente, el País del Acero, se encuentra ubicado al norte del País de la Tierra, continuando con sus grandes montañas, pero sumando a esto el frio de estar mucho más cercano al norte del planeta. Es un territorio donde es difícil vivir, ya que las temperaturas heladas hacen que hasta los más fuertes piensen dos veces en adentrarse en su extensión. De todas formas, aquellos pocos que aún sobreviven a este, poseen edificaciones propias del País que les permiten resguardarse lo suficiente del frio. En cuanto a su flora y fauna, podemos encontrar que el mismo tiene una gran presencia de animales como osos, lobos, águilas, entre otros, que con el paso del tiempo y la evolución constante han logrado conseguir convivir con el ambienta al modificar sus propios pelajes, dando paso a algunas especies nunca antes vistas en el continente. Su principal herramienta económica es el comercio de pieles.
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Al centro de la tierra.


País del Acero.
A inicios del Monte.
38 de Verano del año 148, 10:10 AM.

Viaje al Centro de la Tierra Rango BPaís del Acero.
Objetivo: Extraer recursos minerales.
Una de las montañas más grandes en el País va a ser explorada por un grupo de inversionistas que buscan cualquier tipo de metal precioso que puedan encontrar. Lo malo, es que irán dentro de la montaña. Dice la leyenda que si pasan por una enorme puerta, encontrarán un lugar extraño en donde se guarda lo que requieren, pero no se sabe qué peligros podrán toparse una vez dentro. Es por ello que contrataron mercenarios para ayudarles a enfrentarse a lo desconocido.
Así mismo, el poseer metales de recursos tan puros los hace blancos fáciles en cuanto a los amantes de lo ajeno.



Para entonces, ya estaría en el inicio del camino que llevaba hacía la cueva de entrada en la montaña. Por ésta ocasión, Saifah se quedaría resguardado en la habitación del motel que alquilé durante esos días. El venir al País del Acero fue una decisión acertada. Nunca antes había experimentado un clima con tan bajas temperaturas. Con el dinero que logré ganar luego de terminar el encargo de las reliquias, compré lo necesario para poder soportar dichos fríos. Llevaría una gabardina bastante gruesa por debajo de la creada gracias a mi polvo de pirita, algo semidorado. Tendría un gorro negro que cubriría hasta mis orejas y este día no usaría aretes. Incluso un cubrebocas para impedirme el respirar algún aire frío. También vestía un pants deportivo y holgado así como unas botas militares que pudiera resguardarme del clima, así mismo, unas medias las suficientemente gruesas. Por último, la mochila en mi espalda.

Según tenía entendido, ahí estarían esperándome los contratistas. El equipo de expedición, dijeron que sería amplio, también me llegaron a comentar que añadirían a más mercenarios para la protección. No tuve objeción cuando se me dijo que la paga sería la misma. Ya estaba acostumbrado a trabajar con otras personas, solo esperaba que no me retrasasen porque tampoco era la idea el tirarnos días ahí adentro. Le había dejado comida suficiente a Saifah y con su grado de crecimiento aunado al desarrollo mental, muchas veces lo vi buscando su propio alimento. No me resultaría nada raro que de un momento a otro, aprendiera a hablar. El punto era, que no permitiría que perdiesen el tiempo.

Para entonces, calculé que ya habrían pasado 10 minutos desde que se habría pasado la hora de encuentro. Quizá se quedaron en algún otro punto o el cargar todo lo necesario para adentrarse a la montaña les costó mayor esfuerzo del previsto. Quien sabe, esperaría un poco más y de no avistar a los contratistas entonces me movería por alrededor de la montaña para verificar que todo estuviera bien. Solo eso faltaba, que hubiesen sido emboscados ni bien no hubiese iniciado el trabajo.
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Mensaje Kotaro13 Jul 2020, 19:05


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Re: Al centro de la tierra.


País del Acero
Camino al Monte

38 Verano 148
Outfit y Shirka

Shitenno se había separado momentáneamente del grupo al cuál pertenecía, por unos días. Pues había encontrado trabajo de escolta en el país del acero, la paga era buena y acostumbrado a trabajar solo, no vio motivo para negarse —además de las distancias—. De eso ya fue hace unos días para el viaje, así que empacó sus cosas, su mochila con su ropa y su indumentaria ninja, separados en sus debidos bolsos, lo más importante lo cargaba en su portaobjetos en su espalda baja, mientras las cosas de viaje la lleva en su mochila, algo que puede tirar y perder sin problema alguno, en cambio lo otro es algo que no le podía faltar en ningún momento y por eso nunca lo soltaba. Con él viajaba Shirka, su tortuga gigante, del tamaño de un metro y algo de altura y largo como ancho, casi podía subirse y viajar sentado, pero prefería no torturarla con su peso y caminar a su lado, era lenta, no tanto, alcanzaba su ritmo de caminata, correr ya sería otro tema, pero es algo que el Uchiha rara vez hace.

El día de la misión, Shitenno salió de su posada de camino, dejando la mochila en su habitación y salió con Shirka al lugar de encuentro, vestía con una camisa blanca de botones y un pantalón negro duro que lo protegería de raspones y caídas, botas cafés altas. Encima un chaqueta de sastre refinada sobre sus hombros, amarrado por una cadena de oro que podría utilizar en caso de frío, mientras la cadena lo mantiene en su lugar para que no se caiga en movimiento. Debajo de esta en su espalda su porta-objetos grande donde guarda todos sus utensilios y pergaminos para cuando es necesario su uso.

Al llegar vería a una persona que Shitenno asumió sería uno de los mercenarios contratados, así que se acercó hasta un par de metros, atrás de él también se acercaba Shirka, enorme y un poco torpe por su tamaño, pero estaba demasiado acostumbrado a lidiar con animales grandes, y estos servían más de lo que aparenta para alguien como él, débil y poco ágil, de hecho no tenía madera de ninja ni mercenario por ningún sitio, bueno quizás su mente.

Soy Shitenno, mucho gusto. —se presentó en camino mientras rompía los metros hasta poder extender su mano en busca de un apretón que sentenciara la presentación. Soy uno de los que contrataron para cuidar en la expedición.

Shitenno es una persona amistosa y carismática, su sonrisa galante a la hora de hablar atraía a las personas a ser amables y sociables con él, sobretodo con las mujeres, y hombres cuyo gusto albergan los del mismo sexo también, como ya pasó con anterioridad. Pero no por ello los rechazaría, por el contrario, aunque él no compartiera ese mismo gusto sexual.
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Mensaje Shiro14 Jul 2020, 00:33


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Re: Al centro de la tierra.


Los dos mercenarios habían llegado al punto de encuentro, sin embargo, el grupo de expedición y sus dirigentes se retrasaron un poco, pero después de unos veinte minutos adicionales a los diez que llevaba esperando el primero en llegar, ambos pudieron notar en el horizonte un par de carretas que eran movilizadas por sementales bien corpulentos, los vehículos no tardarían mucho en llegar hasta donde estaba la pareja. Una vez los animales detuvieran su paso se bajarían de cada carreta un hombre moreno y corpulento, llevaba una gabardina impermeable y bien diseñada para soportar el frío, el sujeto tenía un par de cicatrices en su cara, tras descender del vehículo saludaría a sus dos contratados alzando la mano.

— Me disculpo por la demora, estaba buscando a una colega que nos ayudaría con la historia que pudiéramos encontrar en esa cueva. — comentó el hombre para soltar un leve suspiro, tras eso se escucharía como descendía una joven doncella del vehículo, estaba siendo protegida por un abrigo color azabache, llevaba unas botas para la nieve blancas, — Maldito, Karame, no me dijiste que haría tanto frío… — reprochó la mujer mientras temblaba a pesar de sus abrigos, parecía no estar acostumbrada a visitar las zonas exteriores del confort de su hogar.

De la segunda carreta se bajarían un grupo de cuatro personas, todas con mochilas de expedición, algunas bolsas raras colgadas en su espalda, pero eran parte de los recursos utilizados para descargar o transportar mercancía cuando no se podría llevar en los vehículos a la zona a la que debían ir. — Trajimos el personal suficiente para descargar y acá abajo se van a quedar dos de ellos a custodiar los vehículos, en total son seis personas adicionales que traje, ella es Kana, la arqueóloga que nos podría ayudar a descubrir muchas cosas en el sitio al que vamos. — explicó la presencia de la femenina en esas tierras.

Se acomodaría entonces un gorro para cubrir su calva cabeza, tomaría una bocanada de aire para dar la señal con su mano, eso generó que los otros cuatro personajes comenzaran su caminata entre la nieve para iniciar el ascenso, — ¿Tienen alguna duda muchachos? — le preguntó a sus dos compañeros de trabajo o mejor dicho a los asalariados mejor pagados después de los lideres de la excursión, ese era el momento apropiado para saldar todas las dudas y poder disponerse a completar la hazaña que deseaban.
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Mensaje Shura13 Ago 2020, 18:48


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Re: Al centro de la tierra.


Tenía que admitir la suerte que poseía. Últimamente mis compañeros de trabajo suelen ser bastante bellos. Luego de unos minutos de espera, arribaría un sujeto de cabello azabache, bastante bien parecido que juraba ser uno más de los contratados para proteger a la expedición. — El placer es todo mío — Llevaría ambas manos cubiertas con los guantes al pecho, juntando las palmas a forma de rezo, después efectuaría una reverencia, postrando aquellas manos en la punta de mi nariz, sin dejar de mirarlo. — Yokubo, a su servicio — El nombre falso que adopté hace unos años. Sonreiría, acomodando mi gorro para que el frío del ambiente no enfriase mis orejas.

No sé si fuera por la presencia del sujeto galante o por que sencillamente no me sentía a gusto pero algo andaba mal con mi mochila. Revisé, sacándola de la gabardina de polvo semidorado que me seguía a todos lados. Cual fue mi sorpresa al visualizar a aquel pequeño roedor que se había convertido en mi razón de existencia. — ! Saifah ! — Grité, quizá lo suficientemente alto como para llamar la atención de mi compañero. En ese momento, mi conejo con orejas enormes en forma de alas, emprendería el vuelo para emitir un sonido gracioso. Luego, bostezó. ¿Desde cuando se había escondido en la mochila? Verifiqué que todo estuviese en su lugar, así era, mas aquel animalito no debería haber venido. El clima no era optimo, pese a que no conocía mucho sobre su raza ya que no existían los conejos voladores como él, algo me decía que el frío no le iba a gustar. — Metete a la mochila — Quien me viese, pensaría que era una madre regañona.

Mi mascota obedeció. Iba a intentar regresar al motel donde me hospedaba pero ya era tarde. El equipo de excursión llegó. Uno de ellos, un sujeto calvo y corpulento nos explicaba el motivo de la evidente demora. Genial, una mujer vendría con nosotros. Si bien no era misógino, tampoco agradecía tener la compañía de una fémina, eso solo generaba mayores posibilidades de que la misión se completase. Sí, estaba siendo muy duro con alguien que no conocía, pero era parte de mi experiencia y personalidad. Yo me quedé callado, escuchando las indicaciones del líder. — Un placer conocerlos a todos — No, había una excepción — Soy Yokubo, a sus ordenes — Repetí el saludo cordial que hice con Shitteno, con cada una de las personas, era parte de mis méritos que imponía mi religión.

Entonces, tendríamos que proteger a seis personas, además también agregaría al pequeño escondido en mi mochila. No iba a ser nada fácil. Permitiría que mi compañero hablase primero, emitiendo sus dudas, en cuanto finalizase, seguirían las mías. — ¿Cuanto tiempo estaremos ahí dentro? ¿Llevamos el equipo adecuado? ¿Qué posibles peligros existen? Necesito saberlo todo, incluso las leyendas más incrédulas que cuenten los nativos — Algo parecido me había pasado en una montaña, allá en donde muchos me dijeron que no entrara, de la que salí con un compañero de por vida que también me ayudaba en mis cometidos. Una vez que las dudas fuesen despejadas, caminaría de manera centrada al grupo, para validar la forma de ser de todos ellos, callado, observándolos, quería ver para quien estaba trabajando y si es que me complicarían aun más la labor.
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Mensaje Kotaro14 Ago 2020, 07:34


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Re: Al centro de la tierra.


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Camino al Monte

38 Verano 148
Outfit y Shirka

El chico rechazó su apretón de mano —pero no su saludo— con costumbres distintas, observa como le hace la reverencia y decide corresponderle, guardando su mano en su abdomen para copiar el gesto, flexionando sus piernas y cruzando la pierna derecha atrás mostrando galantería, pudo haberse equivocado de pierna pero en un lugar como ese, seguramente nadie sabía de tal etiqueta.

Cuando aquella extraña criatura se mostró volando, Shirka soltó un gemido de tortuga, o algo así, pero Shitenno intuyó que era su forma de saludar a otros animales, así que no dijo nada y se limitó a observar a ambos animales, sobretodo al llamado "Saifah" si es que no entendió mal, pues se trata de algo que jamás había visto, pero aún ignorante de gran parte de la fauna mundial, no quiso asumir su rareza y uniquez, así como tampoco sabía que su tortuga es un ejemplar gigante —y por gigante me refiero al tamaño de una isla—. Cuando la mascota obedeció a Yokubo hizo reír al Uchiha.

Ojalá la mía cupiera en una mochila, jajaja... —mira a Shirka y suspira. —Bueno, creo que igual no lo dejaría ahí, seguro le da miedo o algo.

Pero no le dedicó mucha atención al tema, ni quiso insinuar que guardar al conejo volador fuese incorrecto. Los jefes habían llegado y era hora de ponerse serios, Shirka se colocó más cerca de Shitenno, casi rozando su pierna con su caparazón, y se dirigió a dichas personas mientras su amo esperaba en silencio a que se acercaran.

No llega tarde, nosotros llegamos temprano, no se preocupe... Soy Shitenno uno de los mercenarios que contrató para cuidar del grupo.

Shitenno miraría rápidamente a los demás muchachos y su indumentaria para clasificarlos velozmente y luego a los contratistas, y jefes para dar con su personalidad, pues la portada siempre mostraba bastante información de su libro. Pero se quedó callado ante dudas, mirando a Yokubo por si él tuviera dudas, intentando no negar y hablar por ambos, hasta que este emitió sus pensamientos. El Uchiha guardó las manos en su bolsillo manteniendo su semblante neutral indicando que no tiene nada que agregar y se dedicó a esperar respuesta y el inicio de su subida.

Iré atrás y protegeré su retaguardia. —Informó al final ya cuando todas las dudas y la conversación estuviera resuelto para poder empezar.
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Mensaje Shiro21 Ago 2020, 19:53


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Re: Al centro de la tierra.


Tras la llegada de los comerciantes los masculinos que allí se encontraban comenzarían su presentación, el primero se introdujo así mismo como Yokubo mientras el otro un poco más formal garantizaba que los equivocados eran ellos y no los clientes, demostrando así el lema del cliente siempre tiene la razón, esto ultimo haría que el calvo soltara una pequeña carcajada y le mirara con ojos de halagos. — Entiendo tus dudas Yokubo-kun, pero veras es una misión de expedición si tuviéramos esos conocimientos no sería expedición, por el contrario sería solo recolección. — diría la figura masculina al sujeto mientras el resto del equipo al ver la demora se detendría a unos cuantos metros delante de ellos.

— Nosotros investigaremos dichas ruinas, buscaremos, indagaremos, pero de algo estoy seguro, los peligros no faltaran, por eso les hemos contratado, ustedes se encargaran de protegernos y nosotros de explorar. — dijo el hombre sonriendo amistosamente para acomodarse su gorro, soplar entre sus guantes y comenzar a caminar hacía la parte alta de la montaña, todo a su alrededor estaba cubierto de blanco, la nieve continuaba cayendo, todo parecía un gigantesco desierto de un color bastante diferente. — Así que si quieres saberlo todo, deberás ayudarnos a explorar esas ruinas. — finalizó el sujeto para ponerse en marcha con quienes ya se habían adelantado.

Entre tanto la femenina de los contratistas frunciría el ceño, mientras le miraba alejarse, — Siempre hace lo mismo, me trae engañada para explorar algo hermoso y termino involucrada en un lugar salvaje, llena de peligros, es un maldito. — reprochó la mujer mientras cruzaba al costado de los mercenarios reflejando su enojo para con su compañero, le habían engañado para que pudiera explorar aquellas ruinas, pero internamente se sentía emocionada por descubrir los misterios que estarían en el interior, — Para colmo, tendremos que caminar como dos o tres horas para llegar, los dioses deben odiarme… — reprochó la arqueóloga mientras emprendía su marcha.

Eran unas inmensas llanuras pálidas desde donde estaban para poder ascender a la montaña, es decir sin arboles que pudieran obstaculizar la visión, no obstante en varios puntos del sendero se veían grandes formaciones rocosas que reemplazaban la silueta de un árbol, estas eran protegidas por el manto blanco y lo hacían ver como una malformación en la zona que transitaban, los primeros minutos de viaje serían tranquilos, sin el mayor impedimento, todos marcharían en calma y serenidad, pero después de la primera hora de recorrido la zona cambiaría un poco su presentación.

Ya era visible una inmensa cueva delante de sus ojos, si visualizaban bien las estalagmitas podría verse como si dibujaran la silueta de la boca de un gigantesco animal, se veía aterrador y un poco problemático, faltaba una hora de viaje y poder ver la silueta desde tan lejos podría identificarse como una advertencia, — Vaya, ¿Esa es la entrada? — cuestionó la femenina a su compañero quien solo asintió con la cabeza, pero algo diferente a la ventisca comenzaba a sonar en los alrededores, pues inclusive ahora que todos detuvieron su marcha para apreciar la caverna, se escucharía algo resonar en la nieve, eran similares a pasos, pero el viento no permitía ubicar con precisión.
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Mensaje Shura25 Ago 2020, 19:28


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Re: Al centro de la tierra.


No sé si porque me enfoqué demasiado en mi querido conejo alado o porque el frío me estaba dejando ciego, sin embargo, cuando el muchacho guapo mencionaba sobre "la suya", pude percatarme que también tendría una mascota. Para ese momento, Saifah aun volaba por encima de mi, claro que iba aterrizando ya que escuchó la orden que le di. Mi conejito miraría a la tortuga, antes que yo, postrándose en mi hombro movería sus orejas como si quisiese abrazar. Lastimosamente fue algo que no pude ver, pues aunque estaba a mi lado, me enfocaría en moverme hacía la tortuga. Respetaría el espacio personal, tanto del joven hermoso como de su mascota. — Pero que bonita está, cosita bella — Daría los halagos al animal, aun cuando este se intentase esconder detrás de la pierna de Shitteno. Flexionaría mis rodillas, recargaría mis manos en las piernas y trataría de buscar su mirada.

Llegarían nuestros contratistas. Hicimos las presentaciones debidas, Saifah ya estaría resguardado en la mochila a medio abrir debajo de la capa de polvo semidorado. Responderían mis interrogantes con información nula. Al parecer, los clientes eran unos exploradores intrépidos que entraban en donde fuera para buscar aventuras. Ni siquiera el traer a una experta en exploración me daría lo que ocupaba. De hecho, tanto Shitteno como yo nos dimos cuenta de la molestia que padecía la fémina al ser llevada con mentiras. Mis orbes carmesí se fijarían en mi compañero, él mismo se asignaría la tarea de proteger la retaguardia, eso me dejaba al frente aunque preferí mezclarme en medio. Mis habilidades podían atacar en todas las direcciones de ser necesario.

Llevaríamos un tiempo caminando, quizá una hora o menos. En el trayecto hacía el objetivo, llamaría mi atención la ausencia de árboles. Estábamos en una montaña, debería existir al menos presencia de vegetación, por más mínima que fuera. Como reemplazo, habría unas cuantas estructuras de piedra que estarían cubiertas de nieve. Sin dejar de prestar atención al avance, me acercaría a verificar las rocas, removiendo la nieve que pudiese tener al alcance, claro con la protección suficiente que me proporcionarían los guantes así como la prudencia de la experiencia.

Si encontraba algo en las rocas o no, tampoco es que fuese muy importante. Lo que sí me llamaría la atención sería la confirmada entrada a la cueva donde nos meteríamos. Tanto la mujer de la expedición, como yo, nos preocuparíamos por la forma que tenía. Era semejante a la boca de algún animal salvaje, esperando devorarnos.

Mantenernos prestando atención a nuestro alrededor era importante. Podríamos escuchar algunos pasos, aunque no había manera de identificar de donde vendrían. ¿No se suponía que solo nosotros estábamos explorando? ¿Habría nativos o animales salvajes? Con la nula información de los clientes, podríamos esperarnos cualquier cosa. Por ende, empezaría a canalizar chakra en todo el cuerpo. Tendría mis manos cercanas a mi pecho, también buscaría a mi compañero entre el grupo.
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#7

Mensaje Kotaro01 Sep 2020, 05:33


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Re: Al centro de la tierra.


País del Acero
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38 Verano 148
Outfit y Shirka

Shirka sostuvo la mirada de Yokubo, de manera inocente y algo tímida, sin moverse de su sitio mientras estaba siendo resguardado por Shitenno, pero al cabo de unos segundos volteaba hacia el conejo abriendo su boca antes de volverla a cerrar y continuar con lo que hacía, observar a su alrededor y a las personas que se iban acercando.

Se llama Shirka. —presentó a su mascota antes de que llegaran los contratistas.

Reanundando con la línea temporal de la situación, Shitenno escucharía con atención a las palabras del hombre —que realmente quedaron en nada— no esperaba más de ello, pues tenía razón, y aunque quizás este debería de tener más informe del lugar y razones para explorar dichas minas, el trabajo del mercenario no es tener esos detalles, sino de proteger del peligro a la banda y eso es más sencillo que encontrarle la quinta pata al gato. El Uchiha notaría entonces la personalidad aniñada de la joven que acompaña al calvo, pero a diferencia de su compañero, él simpatizaba con ella y el viaje resultaba demasiado largo y agotador, solo esperaba que ese lugar valiera la pena de todo el problema, para ellos y para sí, aunque él recibiría la paga correspondiente hubiese o no algo.

El peligro puede ser hermoso también, y el salvajismo interesante, al menos no te aburrirás si sucede algo. —le dijo a ella cuando empezó a quejarse. —Claro que no le pasará nada mientras estemos para protegerle... S. —agregó en énfasis la "S" como una forma de coqueteo, pero leve, quizás ni lo entendería. —¿Qué estamos buscando allá? Piedras preciosas, fósiles, ¿o qué? ¿Por qué este lugar entre tantos?

Conforme siguieran avanzando por esa "llanura" blanca, la calma se iba esfumando poco a poco, Shirka les seguía el paso pegado a Shitenno, no era tan lenta después de todo gracias a sus largas patas, mientras no se dispusieran a correr, el animal no tendría problema alguno en avanzar, lo que la hacía una especie muy extraña y única entre todas. Los ruidos con el tiempo empezaron a ponerse inquietantes para el Uchiha y este tuvo que ponerse más atento a su alrededor, mirando con más detalle en busca de peligro y formaciones extrañas. Activando su sharingan para definir en la lejanía muestras de chakra, ya sea de seres vivos o de personas con una cantidad anormal de chakra, también podría encontrar por medio de esta detección, presencias escondidas bajo la nieve si es superficial, y prefería gastar un poco de energía mientras pudiese mantener a su grupo seguro.

Desde atrás podía ver mejor si alguien intentara enboscarlos, y si lo atacan de primero, por estar atrás estaría haciendo bien su trabajo de protección, la pregunta es si podría salir vivo de una emboscada siendo él el centro de atención, pues no es muy diestro en el combate cuerpo a cuerpo. Y para eso contaría con la ayuda de Yokubo, a fin de cuentas, no está solo en este trabajo.
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Sharingan (Pupila giratoria)DōjutsuRango DRequisitos:
  • 15 puntos en atributos Espirituales.
  • Es necesario pasar por una experiencia extrema para despertar el sharingan, sea la aspa que sea
Efectos:
  • 1 Aspa
    • Ve los movimientos del oponente como si este tuviese 5 puntos menos en Agilidad.
  • 2 Aspas
    • Requisitos:
      • 35 puntos en atributos Espirituales.
    • Ve los movimientos del oponente como si este tuviese 10 puntos menos en Agilidad.
    • Permite ver chakra alrededor de las personas.
    • Puede copiar movimientos del oponente por 5 STA por turno.
  • 3 Aspas
    • Requisitos:
      • 80 puntos en atributos Espirituales.
    • Ve los movimientos del oponente como si este tuviese 20 puntos menos en Agilidad.
    • Permite ver cualquier concentración de chakra y detectar si alguien se encuentra en un Genjutsu.
    • Puede copiar movimientos del oponente por 5 STA por turno.
Coste: 5 PC por turno
El Sharingan es la técnica de línea sucesoria del clan Uchiha. El iris toma un color rojo sangre. Alrededor de la pupila del usuario, en el iris, se forman unas aspas de color negro que determinarán el poder del ojo del usuario, desde una hasta tres, siendo una aspa el nivel menos poderoso y tres aspas el más poderoso.
Código:[uchiha01][/uchiha01]
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Mensaje Shiro03 Sep 2020, 02:23


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Re: Al centro de la tierra.


Durante la caminata el miembro del clan Uchiha emitiría unos comentarios acompañados de un par de preguntas sobre lo que estaba aconteciendo, — La verdad, es que vamos buscando de todo un poco, son rumores de una antigua ruina milenaria, se dice que hay tesoros dentro pero al ser algo inexplorado la gente tiene miedo de venir, usualmente algunos imbéciles siguen a los valerosos para robarle el trabajo al final del recorrido. — comentó el hombre con enojo, — Para evitar que nos maten y se lleven el crédito hemos decidido contratarlos a ustedes. — confesó en ese momento el hombre para que quedaran más claras sus ambiciones.

La muchacha por su parte se mostraría un poco temerosa ante los inusuales argumentos de su compañero, pero estaba acostumbrada a esa clase de cosas, para suerte de ella el hombre siempre lograba encontrar personas leales que le contribuyeran en sus exploraciones y siempre la traían de regreso sana y salva. Esperaba que esta vez esa pareja no fuera la excepción y realmente se esforzaran por completar su hazaña. — La verdad, yo me conformaría solamente con regresar sana y salva. — indicó la mujer para soltar una tímida carcajada que era fiel reflejo del temor que estaba viviendo.

Tiempo después de aquella pequeña platica se encontrarían con la entrada a la caverna, cuando aquel inusual sonido llamo la atención de todos, el Uchiha no podría detectar fuente de chakra alguna en las cercanías y si buscaba los pasos por el ruido nada podría ver al alcance de sus ojos. No obstante de entre la nieve un pequeño lobo pasaría corriendo a la vista de todos huyendo hacía el interior de la cueva, su velocidad era increíble y simplemente habían ignorado la presencia de los humanos, parecía que el frio lo había aterrado lo suficiente como para buscar cobijo en el interior de aquel lugar.

Los miembros de la expedición soltaron un suspiro de alivio para comenzar a caminar y detenerse a un par de metros en el interior de la caverna, allí la mayoría de las personas se agacharían para sacar de sus bolsos un par de palos, lo cubrieron y formaron un par de antorchas, les daría una a cada uno de los mercenarios y luego prepararían las suyas, ahora podrían ver la inmensidad de la cueva que de no ser por las llamas que ahora iluminaban la zona sería difícil visualizar más allá de treinta centímetros, ahora su visión podría alcanzar los cinco metros con facilidad.

El suelo era roca sólida, a medida que se adentraban en las bocas de aquel supuesto dragón, la nieve se quedaba atrás y el frío desaparecía, de momento todo parecía silencioso, tranquilo, el ancho era bastante amplio, lo suficiente como para que todos pudieran caminar en una misma fil o como desearan organizarse, el hombre marchaba con interés en los alrededores y la muchacha se agachaba cada cierto para sentir el piso, pero de momento no había nada, ni siquiera rastros del lobo que se coló anteriormente.

— Cuando deseen descansar avísenme, para detener el paso. — ofreció el hombre girando la vista primero al Uchiha y posterior al otro caballero que servía de escolta, si alguno necesitaba descansar o algo similar era el momento de pedirlo o simplemente podrían continuar adentrándose a los misterios de aquella caverna.
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Mensaje Shura14 Sep 2020, 18:22


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