Bōken - 冒険

Encargo

El País de los Campos de Arroz, territorio ubicado al norte del País del Fuego, es una extensión pequeña donde se pueden encontrar grandes plantaciones de Arroz. Presenta una antítesis del País del Té, ya que no es un país tan desarrollado como este último, siendo sus habitantes de clase media a baja, trabajadores constantes de los campos y con bajos ingresos. Este país cuenta con una humedad constante, lluvias diarias y sus largos campos de cultivo llenos de agua, que en parte ayudan a la cosecha de estos, pero obligan a los pocos habitantes del mismo a buscar resguardo en zonas bajo tierra, por lo que no es extraño encontrar construcciones ocultas en este territorio. No posee una capital propiamente dicha, puesto que no tiene un regente dentro del País, pero está liderado de forma democrática sin un líder aparente.
Avatar de Usuario
Ninja Libre
Mensajes: 7
Reputación: 0
Experiencia: 165
Ryōs: 0
Puntos de Aprendizaje: 0
Puntos de Evento: 0
Contactar:

Ver Ficha de Personaje

Bōken - 冒険


17 de Primavera del año 148.
Poblado de Shechiro
8:09 AM

Encargo Rango CMostrar
ArrozerosRango CPaís de los campos de arroz
Objetivo:conseguir Arroz en bruto y llevarlo a la procecadora local.
La creciente inseguridad presente en los caminos, a hecho que una tarea tan simple como lo es el trasporte de mercancías, se convierta en una actividad peligrosa. El arroz, siendo el rubro mas importante dentro del país, tiene un gran valor de comercio. Y es por esto que personas que los procesan, están dispuestos a pagar por cada cargamento que llegue a sus puertas, con precio gratificante.


Ya había pasado tiempo desde aquel fatídico día en el que casi asesinan al pequeño de piel pálida, fue gracias a aquel chico de cabellera blanca que vivía un día más de su triste vida hasta ese momento, lo que paso después lo sorprendió mucho, aquel muchacho albino lo acogió como si fuera su hermano pequeño, lo alimento, lo baño, le dio un lugar donde dormir, lo vistió, el pequeño no sabía cómo agradecerle por tanto generosidad, era la primera vez que alguien había demostrado tanto cariño así el, pero ¿Por qué lo hacía? o ¿Por qué se preocupa por él cuando nadie más lo hizo?, el pequeño no lo entendía, pero le agradecía enormemente al peliblanco por lo que hizo.

Pero poco a poco el apartamento se fue llenando de más inquilinos, un chico y una chica junto a un gato, también compartían de la misma hospitalidad que a él le habían ofrecido, al principio no estaba muy cómodo con ellos cerca, pero poco a poco les fue teniendo confianza, no lo trataban mal o querían lastimarlo, eso era suficiente para confiar en ellos.

Un día, Hiroaki su compañero de habitación lo había convencido de tomar un encargo, el pequeño no sabía qué era eso, pero con mencionarle que era para ayudar al peliblanco fue suficiente para que él quisiera acompañarlo, pasaron unos días para llegar al país de los campos de arroz y luego unas horas más para llegar al poblado de Shechiro, el pequeño estaba sorprendido, nunca había salido del pueblo de Hirogami, por lo que esto era una nueva experiencia para él, al principio tenía miedo de que lo trataran con odio y desprecio, pero logro calmarse al ver que nadie se acercaba e intentaba golpearlo.

-Hi....ro- Intento llamar el pequeño a su compañero, este al no saber hablar correctamente intentaba explicarle como podía que era lo que tenían que hacer, pero al final desistió, su compañero no lo entendería si no podía hablar, eso lo entristecía un poco, pero de momento no podía hacer nada para remediar su falta de enseñanza.
Imagen

#1

Mensaje Orochi06 Jun 2020, 18:16


Avatar de Usuario
Ninja Libre
Mensajes: 9
Reputación: 0
Experiencia: 175
Ryōs: 4500
Puntos de Aprendizaje: 4
Puntos de Evento: 0
Contactar:

Ver Ficha de Personaje

Re: Bōken - 冒険


Era un hecho que el dinero escaseaba en el apartamento donde residían Hiroaki y compañía, alimentar a 4 personas y un gato debe ser un gasto abismal para Saeran. El muchacho de cabellos dorados se sentía bastante mal porque se sentía como una carga para el peliblanco, ya había recuperado algo de masa corporal por la comida y se sentía en forma para realizar algunos recados que, aunque no le gustaban del todo, necesitaba para poder aportar su granito de arena a su “familia”.


Hiroaki había escuchado sobre un pequeño trabajo que consistía en transportar alimento. Dudó por varias horas pero, pensando en la cantidad de dinero que recibiría, decidió convidar al otro niño llamado Orochimaru para que fueran juntos al trabajo. Al niño de ojos color miel le contó trabajo hacerse entender hacia Orochi, pero le bastó mencionarle que ayudarían a su cuidador para que aceptara y se dispusieran a viajar al país del arroz. Tardarían un día para llegar hasta el país. Lo bueno del caso es que Hiroaki estaba acostumbrado a construir refugios improvisados gracias a los años que pasó cagando por las ciudades, descansarían debajo de algún árbol, usando hojas para que fungieran como cama para pasar la noche y en la madrugada llegarían al poblado de Shechiro sin problemas.

Los balbuceos de Orochi llamaron la atención del rubio. No te preocupes amigo. –Diría con un tono tranquilo a pesar de sus nervios internos - Solo debemos recoger arroz, entregarlo para que nos den dinero y saldremos de aquí. Recuerda que lo hacemos por Saeran. El Namikaze nunca había estado en ese lugar, pero parecía ser un lugar relativamente apacible. Hiroaki se quedaría contemplando la zona por unos momentos para luego mirar a un grupo de sacos y posteriormente dirigir nuevamente la mirada a su compañero. Soltó un sonoro suspiro en señal de incomodidad y observaría nuevamente el terreno con una cara de preocupación mientras se acercaba al grupo sacos. Ven Orochimaru, tenemos que llevar esto . Diría en voz alta mientras usaba su brazo libre para hacer señas para que viniera a donde estaba él. Hiroaki no era de esas personas con gran fuerza física, pero uno sacos no supondrían un problema para él. Tan solo deseaba que no ocurriese ningún inconveniente.
Imagen

#2

Mensaje Hiroaki07 Jun 2020, 05:41


Avatar de Usuario
Ninja Libre
Mensajes: 39
Reputación: 1
Experiencia: 258
Ryōs: 100
Puntos de Aprendizaje: 3
Puntos de Evento: 9
Contactar:

Ver Ficha de Personaje

Re: Bōken - 冒険


Cuando escuche el rumor por las afueras del país del fuego, pensé que era una locura que algo como eso sucediera. Pero a medida que mi camino se movía por la frontera, cada vez eran más comunes los relatos, llegando todos al punto común, el país de los campos de arroz, ya no era un lugar seguro para trabajar. EL trasporte de mercancías se había vuelto un trabajo tan peligroso, como lucrativo. Pero lo que encamino mis pasos en las direcciones tan lejanas, no fue el trasporte del alimento, si no las razones por las que era un peligro, me interesaba la raíz del problema. Si eran humanos los que generaban tal desbalance, serian la ofrenda perfecta, para alimentar la tierra con su sangre, y quien sabe. Puede que alguno que otro, tuviera el potencial para agradar a el supremo, justificando este acto con creses. Además, nadie decía que en el camino, no podía entregar algo de ese grano, y con el costear mi viaje por este ancho mundo.

Tarde un día en atravesar el gran país del fuego, para finalmente llegar al país de los campos de arroz. Vivir en los bosques casi toda mi vida, me había enseñado trucos para poder pasar la noche, sin que nadie interviniera en mi tranquilidad. En caso de que sus intenciones fueran más dirigidas y hostiles, tenía mi fuel guadaña, y dos Kunai que reposaban en mi mochila, aunque la primera la tenía bien escondida, dispuesto a usarla a la primera de cambio. No era buena idea mostrar tus cartas antes de la batalla, un arma tan hermosa y única, tanto que era reconocible hasta para un siego.

Matar no era un acto vació, se realizaba por un propósito superior a ti y a mí. Andar pregonando la muerte a todo el que se me cruzara en el medio, solo me traería la muerte prematura, y muerto no le sirvo al salvador. Además, esta clase de sacrificios no son una ofrenda digna para él, y por tanto una pérdida de tiempo.

Mis pasos final mente verían por finalizada su travesía, en el poblado shechiro. Un pueblo que era la entrada a un paso entre dos montañas, y que al ser el camino más directo entre el valle y el resto del país, era él un punto de comercio importante, y por tanto podías ver una gran cantidad de carromatos con mercancías lleno de aquí para allá. Con el paso lleno por el noreste del pueblo como principal ruta transitada. O al menos de esa manera era antes de que todo comenzara. Ya que actualmente los carromatos estaban detenidos, algunos con mercancía y otros tantos vacios, Esperando a ser cargados.

Estaban los que se aventuraban a llevar los sacos a pie, cargados a pulso o por el uso de tirantes. Pero lo cierto es que tomaran la ruta que tomaran, era evidente que tenían que atravesar las montañas para poder llegar a la trilladora. Y eso implicaba atravesar el peligroso paso, tenía la férrea sospecha de que esa "peligrosidad" manifestada recientemente, era por causas humanas.

Aunque tenía fuerza como para cargar una buena cantidad sin problemas, esta no era mi principal motivación para estar en este lugar. Cerca de la entrada sur del pueblo, vería una escena que era sencillamente lamentable. Un par de almas que gritaban a todo lo alto que era débil, se notaba desde bastante lejos que eran una presa fácil. Para una persona normal no era más un estorbo, pero para alguien como yo, este tipo de personas solo tenían un nombre. Carnada .

Era evidente que no podrían ni con un par de lobos, si esto no atraía al mal que estaba asechando por los caminos, nada lo lograría. Una sonrisa se dibujo en mis facciones, como un cazador cuando por fin a dado con el rastro de la presa. No la controle al comienzo, mientras estaba lejos ya que no existía necesidad de tal acto. Pero al estar más cercano sin embargo, sí que cambiaria mi semblante a uno mucho más neutro, al punto que ni los pájaros notarían, las crudas intenciones que se ocultaban debajo de esta cascara, que llaman piel.

Ya cerca de ellos, lo suficiente como para que los pasos se notaran en el camino de graba, hablara a la vez que mi diestra acomodaba los lentes. No son de estos lares ¿Verdad?- Después de pronunciar estas palabras, mi mano se retiraría dejando ver mi rostro. Mis ojos De un color marrón tierra, mirarían la actividad que estaban realizando. Para después hablarles una vez más, Veo que vienen por lo mismo. - Mentiría, ya que esta no era intención verdadera, pero ellos no tenían manera de saber esto último. Acto seguido tomaría uno de los sacos pequeños, y con un movimiento limpio, lo subiría al hombro, le calculaba unos cincuenta quilos, gramos mas gramos menos. Aunque costaba un poco podía cargarlo durante un rato de hacer falta. El camino es algo largo ¿Partimos? -
inventarioMostrar
porta armas grande-----Espalda bajaMostrar
Kunai X2. Seboom X2.
Pergamino de selladoMostrar
Guadaña Jashin

#3

Mensaje Hoki08 Jun 2020, 00:53


Avatar de Usuario
Ninja Libre
Mensajes: 8
Reputación: 3
Experiencia: 121
Ryōs: 25
Puntos de Aprendizaje: 0
Puntos de Evento: 0
Contactar:

Ver Ficha de Personaje

Re: Bōken - 冒険


Sora caminaba junto a ella, su mirada impasible viajaba mirando su entorno y a los dos muchachos frente a ella, no entendía muy bien que hacia acompañándolos al país de los campos de arroz, pero bien sabia que tampoco había tratado de averiguarlo, lo único que sabia era que iban a conseguir dinero, conseguir dinero significaba ayudar a su salvador, y ayudar a su salvador significaba poder hacerse fuerte y pagar su deuda.
se encontraba detrás de ambos varones, el felino caminaba a su derecha como de costumbre, aveces se adelantaba o se quedaba enfrascado viendo algún animal o planta, para ella era una escena tierna, le recordaba su antigua vida, cuando su familia seguía viva.

escucho el balbuceo del menor del grupo dirigido al de ojos miel, si bien recordaba el nombre del pelirrubio era Hiroaki, un chico bastante amable pero que vivía con los nervios a tope. - ¿arroz..? - murmuro al escuchar lo dicho por el de ojos miel, se sintió aliviada al pensar que no se verían envueltos en nada peligroso, Yumiko dirigios su mirada a su compañero que jugaba a un lado del camino con una planta, este al darse cuenta de que su dueña lo miraba dejo de jugar y fue hacia ella, soltando un pequeño maullido antes de empezar a restregar su cabeza contra el costado de la peliazul. - tendrás que cargar algunas cosas, ¿puedes hacerlo? - Sora no era un animal de carga, pero sin duda alguna, si el felino podía llevar costales de arroz podrían terminar el trabajo mas rápido.

Era consciente de que ella no sabia casi nada sobre el mundo, por ende, tampoco era consciente de lo peligroso que podría ser una persona, escucho una voz, se le erizo la piel, era tan cobarde que podía jurar que estuvo a punto de salir corriendo.
a pesar de ser la mayor entre los tres, carecía de iniciativa para hablar, aquel hombre que se les apareció no le generaba confianza, Sora se dio cuenta de eso y lamió su mano en un intento fallido de calmarla, ella con el ceño fruncido inspeccionaba al hombre.
Sora Nivel 3Mostrar
Fuerza: 6
Agilidad: 20
Vitalidad: 11
Control de chakra: 3
Concentracion: 4
Voluntad: 5

PV: 48
PC: 13
STA: 37

Patadita: 1 PV
Última edición por Ruiza el 11 Jun 2020, 01:50, editado 1 vez en total.
"Vive como si fuera tu ultimo dia"
-#400080--#8000BF

#4

Mensaje Ruiza09 Jun 2020, 00:58


Avatar de Usuario
Ninja Libre
Mensajes: 7
Reputación: 0
Experiencia: 165
Ryōs: 0
Puntos de Aprendizaje: 0
Puntos de Evento: 0
Contactar:

Ver Ficha de Personaje

Re: Bōken - 冒険


El pequeño estaba muy nervioso, encontrarse en una ambiente extraño y rodeados de personas que iban de aquí para allá sin más lo tenían muy nervioso, el pequeño llegaría a pensar que en cualquier momento llegarían a hacer lo mismo que los aldeanos de Hirogami y lo atacarían sin compasión alguna, las palabras de su compañero en realidad lo reconfortaron mucho y lo hiso recordar del porque ellos estaban allí en se pueblo, estaban para ayudar a su salvador y no ser una carga para él. Luego Hiroaki llamaría al pequeño para que lo ayudara con aquellos sacos de arroz, su compañera de habitación también estaría con ellos, de último momento acepto venir, cosa que el pequeño agradecía mucho, estando todos juntos nada podría salirles mal o ¿sí?

Pues un extraño hombre se acerco a ellos, instintivamente el chico de piel pálida correría a esconderse detrás de su compañero rubio, este hombre lo atemorizaba con su sola presencia, según sus palabras también venia por el encargo tomando también un saco de arroz, el pequeño Orochi no quería estar cerca de aquel hombre pero tenía que ser fuerte estaba ahí para conseguir algo de dinero y ser de ayuda para su salvador, no podía decepcionarlo temiéndole a este hombre entonces con una mirada determinada dejaría de esconderse detrás de Hiroaki y tomaría también un saco, este era algo pequeño ya que no tenía mucha fuerza como para cargar uno más grande -Por..... Sae.....ran- Diria el pequeño para si mismo.
Imagen

#5

Mensaje Orochi10 Jun 2020, 04:43


Avatar de Usuario
Ninja Libre
Mensajes: 9
Reputación: 0
Experiencia: 175
Ryōs: 4500
Puntos de Aprendizaje: 4
Puntos de Evento: 0
Contactar:

Ver Ficha de Personaje

Re: Bōken - 冒険


Al joven muchacho no le agradaba el hecho de estar en un terreno desconocido para él, pero trataba de mantener la calma en frente de sus “compañeros” para parecer alguien confiable. Tristemente, no todo es eterno y, más temprano que tarde, saldría a la luz la cobardía del Namikaze en frente de los presentes debido a un aparente acompañante. Su cuerpo parecía estar oxidado debido a los movimientos mecánicos y poco naturales que mostraba al girar su cabeza en dirección al origen de aquella voz. El sujeto, que estaba a escasos metros del grupo, poseía una apariencia sombría que daba un mal… ¿presagio?. Tal vez sea eso que ocasionó que un escalofrío recorriera su espina dorsal y lo hiciera temblar momentáneamente, pero no podía confirmarlo por el momento.


A Hiroaki le impresionó observar al pequeño ponerse detrás de él. Tal vez el niño de piel blanca no distinguía del bien del mal y la muchacha, que era un poco más mayor que Hiroaki, no captara del todo los posibles peligros que les podrían asechar si acompañaban a aquel hombre con gafas. ¿Acaso soy el único cuerdo aquí?, ¿Por qué me dejan a mí la responsabilidad de hablar con él?. Preguntaría asustado de forma mental. Nunca fue su intención juntarse con gente tan extraña y considerarlos amigos; y no es para menos, ¿Cómo se iba a imaginar que dormirían todos juntos en una misma habitación?. Aun si deseaba salir corriendo del sitio en el que se encontraba, sencillamente no podía, algo se lo impedía. Tal vez las ganas de ayudar a Saeran lo frenaban de escapar, o quizás era la necesidad de estar acompañado. Pero sea lo que sea, no podía dejar a los demás a su suerte y le llenaba momentáneamente de determinación. Debe de serlo… Partamos de una vez. Contestaría calmadamente la propuesta de aquel hombre desconocido con un ímpetu impasible muy inusual en él, casi como si fuera otra persona.


Suspiró profunda y lentamente con la intención de relajarse y asimilar la situación a la que se enfrentaba para acto seguido, tomar el saco que estaba cerca de sus pies, de aproximadamente 10 kilos, y llevarlo hacia su hombro izquierdo para ponerse en marcha hacia su destino y así poder completar este encargo que, aparentemente, se había tornado peligroso e impredecible. Aun así, no fue imperceptible para Hiroaki el hecho de estar tan cerca de un gato tan pequeño con un saco tan grande sobre su lomo. ¿Cómo un gatito puede con tanto peso?. Fue la cuestión que se planteó con curiosidad el muchacho de cabellos dorados… Y sin contar que el niño de piel blanquecina parecía estar motivado con el encargo; tanto que balbuceaba el nombre de Saeran. Tan solo quedaba proseguir en el camino y rezar para que nada malo les pasase.
Imagen

#6

Mensaje Hiroaki25 Jun 2020, 22:57


Responder

Volver a “País de los Campos de Arroz”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado