Testigos y Actores

Hundido en una gran grieta de las planicies del País de la Tierra, se esconde un mercado de diversos bienes y servicios que escapan al marco de lo legal. Intercambio de objetos robados, encargos de dudosa moral, cobranza de recompensas, y hasta compra y venta de esclavos. Todo nicho tiene lugar en el mercado negro de Kurebasu. El orden se mantiene por una estricta ley de pena de muerte, impuesta por el señor del mercado ante cualquiera que ose atacar a otro habitante.
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Re: Testigos y Actores


Tras sobrepasar la tienda de espadas raras, y esquivar a uno que otro guardia en el medio, Alice cuestionó si le llevaría algo a Mitsuki. Realmente la pregunta fue si había visto algo que pudiese gustarle, pero al caer en cuenta que estaba buscando algo únicamente para él mismo, el mercenario consideró que la real cuestión era si pensaba o no llevar un obsequio del mercado negro. Le gustaba la idea de conseguir algún suplemento exótico para la vestimenta de la noble, o quizá un arma que se ajustase a su estilo —como una empuñadura son hoja, que pudiese forjar con cristal-, pero Kurebasu tenía una gran contra a la hora de hacer regalos en base a su mercancía.

La posición de Mitsuki llama demasiado la atención, y gran parte de lo que ves aquí es robado, si no todo. Cualquier cosa que la vincule a este sitio podría traerle muchos problemas, ya sea en Amegakure o en su propio círculo familiar.

Era una pena realmente, pues con el estado de ánimo actual de la rubia no le vendría mal una sorpresa de ese tipo. Mas no desecharía la idea, y probablemente le compraría algo en el viaje de retorno, pues los artesanos ambulantes sobran en las principales rutas entre naciones. De momento, se centraría en el objetivo que le había llevado allí, alzando la mirada por sobre la mayoría de la multitud en busca de un negocio interesante.

Tampoco quisiera mandar algo a hacer —comentó en base a la propuesta de la joven. Era algo natural para él, pero seguramente nuevo para ella, que normalmente se movía en las tiendas oficiales que ofrecen equipamiento shinobi—. Un diseño único es altamente rastreable a su creador, y de allí a sus clientes. Alguien podría sacar información mía de ese modo, cosa que prefiero evitar sin importar lo ínfima que sea. Además, tendría que esperar, y no tengo ganas —finalizó con una sonrisa dentada en su dirección. Hubiera agregado que, además de no tener ganas, tenía los bolsillos llenos y prefería pagar para ahorrarse la espera. Sin embargo, hablar de dinero allí no era buena idea.

Al regresar la atención a los locales, vio uno con un toldo de franjas púrpura y negro. No era una armería, sino un sitio de curiosidades excéntricas como tantos otros puestos. Este tenía calaveras, velas de llama verde, numerosos frascos con órganos flotando en su interior, entre otros. Lo que más le atrajo, más allá de la amplia disposición de elementos cultistas, fue un objeto específico que colgaba de la pared de piedra detrás del mostrador. Un arco largo, quizá tan alto como la kunoichi que le acompañaba. Era de una madera casi negra y muy elegante, con vetas gravadas en un color rojo carmín como sangre fresca al sol. Su silueta era irregular, violenta, tallada con maestría y pasión. Su cuerda se veía más gruesa de lo normal, lo que requeriría más fuerza que un arco de medidas más sutiles, pero a su vez tendría un mejor alcance.

Buenos días jóvenes —les saludó una anciana bastante bien cuidada por los años, sentada en una silla mecedora, tejiendo un suéter de lana negra—, ¿qué se les ofrece?

En ese instante Akira actuó como que alguien le chocaba por detrás, y giró el rostro hacia la multitud. Evadiendo la mirada de la señora, rápidamente susurró algo para su comunicador.

Pregúntale por cualquier cosa, no quiero mostrarme tan interesado desde el comienzo —le pidió a Alice mientras hacía de cuenta que buscaba con la mirada a quién le había chocado, y posteriormente regresó los ojos a la señora y su mercancía. Con una sonrisa y ademán de la cabeza le saludó, y miró a su compañera esperando que dijera algo.
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#11

Mensaje Akira Matsuda23 Jun 2020, 06:34


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Re: Testigos y Actores


La vida de la rubia parecía ser mucho más compleja de lo que hubiera pensado, estar encerrada en un ambiente así donde te vigilaban a cada momento me recordaba mi pasado, daría un suspiro al escucharle decir todo eso al mercenario, para mi suerte había podido abrir mis alas y descubrir las verdaderas cualidades del mundo para dejar de lado algunas de las conductas inocentes que podrían llevarme a una horrorosa muerte. — Entiendo, esa vida debe ser bastante complicada, aun así, cuando salgamos de aquí podríamos buscarle algo. Conozco un poco los alrededores, después de todo por aquí me encontré con el rubio tonto. — comenté con serenidad para continuar con mi vigilancia de un lugar a otro tratando de mantener nuestra integridad física de cualquier criminal que quisiera pasarse de listo.

— Entiendo, había olvidado ese pequeño detalle. — confesé por lo bajo soltando una pequeña risita, fue entonces que al mirar un toldo de franjas purpuras y negras algo sucedió, aparentemente Akira había encontrado el objeto que estaba buscando por esa razón y luego de sus disimuladas indicaciones supe lo que tenía que hacer. Seguiría caminando como si nada para detenerme con indiferencia mirando los objetos del lugar, — Buenos días, mi señora. — diría de manera serena, pero con firmeza, haciendo una sutil reverencia en ese momento, — Estoy buscando un objeto muy particular, es una pequeña esfera que alberga cosas en su interior y cuando explota quema, rostiza y expulsa las esquirlas para lastimar a otros. — indiqué una vez me hubiera reincorporado con mi cuerpo.

— Además, quería saber si tenía un libro de torturas o algo relacionado con métodos de interrogación y negociación. — pregunté con sinceridad, después de todo la mejor manera de fingir algo era siendo sincera, intentar conseguir mis propios objetivos para que el muchacho pudiera buscar con tranquilidad su arco. La verdad no tenía muchos fondos para comprar nada, solo que usando mis comentarios realistas y con mi semblante sin lugar a dudas podría intentar convencer a la señora de eso. — Me gusta los métodos más antiguos y dolorosos, los considero una lectura muy ligera y agradable para los viajes… Aunque en algunos sitios no los venden porque dicen que son demasiado grotescos. — aclaré en ese instante los motivos de que estuviera buscando aquellos objetos.

— ¡Ah sí casi lo olvidaba! Necesitaba un libro que hablara de extrañas y gigantes criaturas de nuestro planeta, criaturas tan poderosas que jamás se han vuelto a ver. — expliqué en ese momento para enfocar mi mirada sobre ella, esperando ver si entre las excentricidades que tenía podría encontrar algo de lo que buscaba. Eso ultimo podría ayudarme de muchas maneras en la lucha contra la tortuga gigante a la que la Mizukage deseaba me enfrentara, comprender su poder y su forma podría serme de utilidad, en caso que diera con ese libro.
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#12

Mensaje Alice23 Jun 2020, 07:56


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Re: Testigos y Actores


Akira quedó algo anonadado ante la naturalidad con la cual su acompañante comenzó a requerir un popurrí de mercancía de los más variado. La locataria en cambio pareció no sorprenderse, y comenzó a hurgar en un montón de arcones que le rodeaban en su pequeño asiento, removiendo antigüedades y vasta chatarra. Primero retiró de uno de sus viejos cofres una esfera similar a una gran perla, del tamaño aproximado de su cabeza. La misma parecía ser de vidrio, y relleno de una sustancia gaseosa y densa, color blanco sucio, como una nube de tormenta. Se movía serena en el interior de la esfera, sin nunca detenerse.

Para bolas que estallan y queman hay otro local cerca de la salida —señaló al extremo del cual ellos vinieron—. Esta esfera contiene otras cosas; contiene verdades de sitios inalcanzables. Si piensas en alguien con mucho ímpetu, se develará en su interior una imagen de lo que se encuentra haciendo en este mismo instante —explicaba mientras la sostenía con ambas manos, enseñándosela a Alice. En ese instante las nubes del interior se disiparon, y una visión algo borrosa se formó en su interior. Una mujer joven, con vestimenta de colegiala prostituida, y cuernos sobresaliendo de su frente. Se encontraba sentada en un inodoro, mientras miraba un dibujo rudimentario de lo que parecía ser un dragón.

¿Qué demonios? —dijo la mujer al notar aquello, y giró la esfera en sus manos para ver con más claridad. Sus raquíticos dedos le fallaron sin embargo, y la esfera cayó al suelo, fisurándose— ¡Oh! Maldita sea, tendré que repararla luego —se quejó para sí misma, y la dejó de vuelta en su arcón.

Libros tengo muchos, sí, y justo los que necesita —acotó entonces cambiando de tema. Giró sobre su asiento para dar la cara a una repisa detrás de ella, de donde tomó dos tomos de mediano grosor—. "La verdad oculta" es un texto extenso de los métodos de antaño. Y en cuanto a criaturas, "La caja de Sakiro" contiene un montón de fábulas cortas mitológicas. Minotauros, sirenas, la muerte, y esas cosas. Entretenido para niños.

El de la verdad oculta puede que te sirva —encontró oportuna su interrupción Akira, y se giró hacia la señora—. En cuanto a la esfera, buscamos cosas más relacionadas a... la defensa personal —agregó, y la mujer asintió cómplice—. Por ejemplo, ¿qué hay de ese arco que tiene ahí? —inquirió casualmente.

Ohh, ese arco no es cualquier arco. De hecho se le nombra en este libro —elevó el tomo de fábulas—. Es un objeto maldito que pertenecía a un segador de almas. Se dice que, cuando este dios de la muerte iba a reclamar un alma y la persona intentaba huir, el arco de madera corrompida y teñida en sangre hacía aparición en su mano, arrastrado desde el abismo. Antes de que su víctima pudiese dar dos pasos, una flecha negra le atravesaba el pecho, llevándose consigo su alma condenada.

Ya veo, pero por eso son fábulas mitológicas. No son verdaderas, sino sería imposible que un arco perteneciente al dominio de la muerte se encuentre ahí colgado de un par de clavos en su pared.

¡¿Qué?! ¡No, no, no! Es completamente verdadero, se puede ver en su tallado. Aquel tinte rojo es un material desconocido. ¡Vale al menos treinta mil ryos!

Indignada se paró sobre su asiento y comenzó a descolgar el arco detrás de ella, con algo de dificultad ya que era prácticamente más grande que su porte. Mientras tanto Akira miraría a Alice, y gesticularía señalando hacia abajo indicando que habría que bajar ese precio.
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#13

Mensaje Akira Matsuda26 Jun 2020, 02:04


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Re: Testigos y Actores


Estaba cumpliendo con la asignación que el mercenario me había delegado, mirando como la mujer hurgaba entre sus mercancías buscando una especie de esfera que no tardo en acercar a mí, poco después de su aclaratoria que no podría encontrar esos artefactos explosivos ella venía a mí para mostrarme aquel singular objeto. — Entiendo. — murmuré en primera instancia incrédula por lo que ella estaba diciendo, sin embargo, enfocando mi mirada en la imagen del cristal podría diferenciar levemente una silueta conocida, pestañe un par de veces incrédula pero cuando intente ajustar mi enfoque visual la esfera se cayó al piso, haciendo que lo que había presenciado dejara de estar allí.

Me tomo por sorpresa lo que estaba viendo pero después de dar un suspiro dejaría salir de mi cuerpo aquella sensación de sorprendida para enfocarme en las cosas realmente importantes, obtener el arco del muchacho, después de todo lo que había presenciado allí podría ser fácilmente una especie de ilusión que buscaba engatusar a sus clientes, — Yo me llevaré esos dos libros, gracias por sus recomendaciones. — acoté con tranquilidad, aunque lo de las sirenas no era precisamente lo que buscaba podría servirme para distraerme un poco a la par que aprendía nuevos métodos de tortura.

— Parece un poco antiguo, creo que treinta mil es bastante elevado. — comenté esperando mis libros con emoción, con ilusión en la mirada, estaba sumamente interesada en mi lectura, — Además si realmente pertenecía a alguna especie de demonio, ¿Cómo es qué termino en su pared?— pregunté ladeando la cabeza, — Vamos, denos otro precio, recordando que también le estoy comprando dos libros, podría hacernos una oferta tentadora por las tres cosas. — añadí intentando regatear, — Porque capaz me dice que estos libros son de hechiceros del inframundo que grabaron su conocimiento en estas páginas, pero que misteriosamente terminaron en sus manos. — bromearía soltando un par de risitas hacía la anciana para intentar relajarla.

Estaba poniendo de mi parte para demostrar a mi compañero lo mucho que había mejorado en dotes sociales, por igual buscaba pudiera alcanzar su objetivo de comprar el arco, en cualquiera de los casos si la anciana se negaba matarla no estaba entre las posibilidades desgraciadamente. Respiré hondo, esperando ahora una buena oferta por parte de la mujer que incluyera los libros y el arma que tanto deseaba el hombre que me acompañaba. Me mantendría ahora mirando las acciones de la mujer, después de todo seguía las nuevas indicaciones intentando regatear el precio del artículo.
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#14

Mensaje Alice29 Jun 2020, 18:08


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Re: Testigos y Actores


La anciana gruñía con cada observación que le quitaba mérito a su mercancía, y por haber hablado demasiado de la misma desde un comienzo, se había quedado sin argumentos extra para abatir aquellas críticas. Claramente no tenía nada para decir en contra del hecho de que un arco legendario se encontraba en su cuchitril tallado en piedra, pues así como toda la mercancía de Kurebasu, un ladrón al azar había llegado frente a ella para deshacerse de su botín caliente a cambio de un precio ridículamente bajo.

¡No digas sandeces niña! Esos libros son comunes y corrientes —reaccionó ante las desvariaciones de Alice, ante lo cual el mercenario se llevó las manos a los bolsillos arrugando levemente su traje, e inclinó el torso hacia adelante con un gesto algo burlón.

Y por lo que parece el arco también —diría mirando al arma sobre el mostrador, y sacaría una mano del bolsillo para señalar a sus diseños tribales rojos—. Acabamos de pasar por el País de los Hongos para llegar aquí, y había unas flores color rojo vivo que muy fácilmente podrían servir para hacer un tinte así. Quizá en este sitio árido sea raro, pero el mundo es grande, señora —comentó con desgano, y subiendo la apuesta, retiró de su cintura uno de los kunais especiales que llevaba consigo. Él tenía unos cuantos, mas no los había visto nunca en manos ajenas, lo que le daba a entender que eran bastante raros. Los aprovecharía para dar peso a sus palabras con una pequeña mentira—. Probablemente nunca vio uno de estos aquí, pero unos cuantos kilómetros al sur son muy comunes. Creo que cinco mil ryos es totalmente justo por ese arco; es apenas un poco más grande que el que llevo, y costó más o menos la mitad de eso.

¿Qué? ¡Ridículo! —se quejó la señora, pues ella misma había pagado ese precio para comprarlo, y sería una locura por su parte no sacarle ganancia— Esto vale al menos veinte. Es artesanal y único, eso no puede negarlo.

Ya, ya, mire —suspiró el peliverde—. Porque andamos apurados no discutiré mucho más. Dieciocho mil es mi última oferta. Aparte le doy cincuenta por cada libro, y volveré la temporada entrante para ver si arregló esa esfera mágica para hacerle una buena oferta, ¿qué tal?

Se cruzó de brazos para demostrar que se encontraba cerrado a más vueltas, y observó a la mujer masticar aire como una medida para pensar y aliviar estrés. Fruncía el ceño y hacía cuentas mentales, hasta que tras una corta meditación, pareció llegar a una decisión.

De acuerdo —dijo poco animada, y empujó levemente la mercancía sobre el mostrador, a su vez enseñando una mano para recibir la paga.

Sin decir nada Akira hurgó con la siniestra en un bolsillo interno del saco, y luego otro. Juntó un par de bolsas de ryos que llevaba separadas, para así sumar el monto acordado. Lo posó en la mano raquítica de la señora, mientras tomaba el arco para inspeccionarlo de cerca. Sus materiales eran de muy alta calidad, mejor que lo que podría conseguir de un modelo producido en masa. Asimismo la guarda de cuero a la cual venía sujeto parecía tener algunas marcas extrañas, como una firma de su creador, mas de momento prefirió sujetarlo bien mientras la dama contaba el dinero.
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#15

Mensaje Akira Matsuda01 Jul 2020, 05:05


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Re: Testigos y Actores


La manera en que intentábamos lidiar con la situación estaba dando resultado, habíamos sacado de compostura a la mujer que intentaba negociar con nosotros, pero lo más sorprendente fue la astucia del mercenario que intentaba denigrar el arte del arco usando métodos artesanales de pintura, fue eso lo que dio en el blanco y permitió someter a la anciana, ahora el arco podría ser adquirido por un precio más económico y yo podría llevarme mis libros para disfrutar de algo ligero durante los viajes venideros. Pagaría mi parte por los libros para abrazarlos como una estudiante de secundaria, — Ha sido un placer negociar con usted. — diría haciendo una reverencia después de hacer los pagos correspondientes y el masculino tuviera en su mano la mercancía.

Después de eso enderezaría mi cuerpo para bajar mi mochila de la espalda y guardar allí los libros recién adquiridos, ahora tocaba marcharnos en una pieza del lugar, — ¿Necesitamos algo más? — pregunté alzando la mirada para saber si el chico tenía intención de seguir caminando por el mercado o si ya con la compra de su articulo era suficiente para marcharnos, le había ayudado a completar una de sus hazañas, con esa arma y sus habilidades de velocidad o fuerza era un sujeto temible, ahora más que nunca ansiaba comprobar nuestras habilidades una vez más.

— Estoy ansiosa por comprobar sus nuevas capacidades bélicas. Creo que ya se cómo pararlas. — diría soltando una risa por lo bajo mientras me ponía de pie una vez más para llevar la mochila a la zona trasera de mi espalda, abriendo temporalmente mi gabardina para proteger con la tela impermeable el bolso, además que así cualquier movimiento inesperado que sacudiera mi protección podría darme la oportunidad de prevenir un ataque.

Había pasado bastante tiempo desde nuestro segundo combate, un empate y una derrota, estaba en una clara desventaja numérica, pero el tiempo había pasado, eso pensaría cualquiera, que poder entrenar permitía vencer a cualquier rival, pero así como yo había incrementado mi arsenal, estaba segura que el también. Por eso un tercer combate no sería nada descabellado, mi instinto competitivo me obligaba a pedírselo, pero no era el momento aún, estábamos fuera de la aldea, éramos un blanco fácil, además que ahora teníamos que pensar nuestro siguiente movimiento.

Ya estando de pie solo esperaba sus siguientes instrucciones para nuestro recorrido.
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#16

Mensaje Alice05 Jul 2020, 02:26


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Re: Testigos y Actores


Satisfecho con su compra inició la marcha instantáneamente en la misma dirección que les había visto llegar, puesto que de tener elección, prefería pasar el menor tiempo posible en un sitio como Kureasu. — No, podemos irnos —respondió a Alice, quien había guardado aquellos libros que parecía atesorar con sumo interés. Si bien ciertas actitudes de la jovencita deberían ser preocupantes o temerarias, a él le hacía gracia el contraste que tenía con su apariencia y casual inocencia. Por las dudas que esos mismos rasgos le llevasen a hablar más de la cuenta en un sitio turbio como aquel, le sugirió apurar el paso con una mano en su espalda, y mantuvo los ojos bien abiertos alerta a cualquier riesgo hasta que llegaron a la escalera de salida. En el trayecto igual apreció algunos locales que antes había ignorado a causa de la visión de túnel, pero debido a la idea de retirarse cuanto antes, tampoco se permitió observarlos demasiado.

Una vez fuera se reencontraron con la amplia y aburrida estepa. Kilómetros de tierra llana, con coronas de montañas en el horizonte. El cambio de ambiente en comparación al interior de la grieta sería notorio, más que nada por el viento, que corría libre por el páramo. Para el peliverde, aquel sitio era lo más similar al país natal de ambos, salvando ciertas claras diferencias. Y ya con ese paisaje, se dignó a recuperar la palabra.

No tengo capacidades bélicas Alice-chan, así como no soy militar —acotó con una sonrisa hacia la chica—. No puedo destruir casas ni provocar tornados de fuego —añadió recordando aquel trabajo juntos para el País de la Lluvia—. Soy perro de un solo truco, criado para matar. De hecho suelo evitar cosas como combates amistosos, pues la idea es que nadie vea mi único truco más de una vez en su vida —amplió su sonrisa, desviando la mirada del marrón horizonte para fijarse en el perfil de la muchacha mientras andaban—. Pero en tu caso eres lo suficientemente hábil como para poder soltarme un poco, y aprender en el proceso. Por eso mismo no me sorprende que tengas un plan para contrarrestarme, y me gustaría verlo. Pero... no ahora mismo.

Al finalizar llevó una mano a la espalda y se descolgó el arco que acababa de comprar. Abrió la hebilla del soporte de cuero, el cual se veía tan antiguo pero resistente como el resto del artículo. Con la mejorada luz del día, notó los símbolos gravados tanto en el soporte como en el centro de la madera del arco, algo que la vendedora no había mencionado. Quizá un detalle no visto por su ojo inexperto. Akira, si bien no era un experto en sellado, sí sabía lo básico y un poco más. Esas marcas eran muy similares a las de sus kunais y flechas, por lo que intuyó su naturaleza.

Creo que este arco viene con una sorpresa, y me gustaría familiarizarme antes de nada. ¿Qué tal cuando nos reencontremos?, ya sabes dónde. Me puedes escribir al sitio de siempre cuando te sientas lista. Eso si estás segura de qué buscas en el futuro. Ojalá ver una anarquía funcional como lo es Kurebasu te haya abierto el panorama.

Continuaría caminando en dirección al pequeño poblado donde se habían bajado. El mismo era atravesado por una ruta bastante concurrida, por lo que no demorarían en cruzarse con algún transporte si esperaban allí un rato.
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#17

Mensaje Akira Matsuda05 Jul 2020, 07:09


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Re: Testigos y Actores


No recibiría respuesta alguna al insinuarle tener otro combate, miré entonces como con una mano me invitaba a seguirle pero acelerando el paso, fruncí el ceño y mi concentración se agudizaría mucho más, ahora más que nunca comenzaba a buscar cualquier amenaza que el hombre hubiera detectado, una extraña tensión se apodero de mi mente y mis manos se entrelazarían frente a mi pecho, como si deseara hacer una plegaría mantendría mis manos en aquella postura esperando el ataque y con ello poder reaccionar, pero nuestro avance continuaba y pasado unos minutos el mercenario volvería a la normalidad visualizando una que otra tienda que estaba en nuestro recorrido para abandonar ese mercado.

Había memorizado la ruta para saber a donde venir cuando tuviera problemas, era un buen sitio para ocultarse si la Ley o los bandidos te buscaban, suspiré para seguir con la caminata. El avance no se vería obstaculizado en ninguno de los sentidos y finalmente estaríamos en la zona exterior donde la frescura del ambiente aliviaría el calor y calvario que habíamos vivido allá abajo, allí escuché sus palabras, para ladear la cabeza, entendía que pelear en amistosos podría permitir que tus enemigos vieran tus ataques y con ello darles una ventaja en un futuro. — Entiendo, pero yo lo uso como intimidación. — confesé, — Rostizo algo, y luego la gente me teme y no me ataca, porque sabe que puede salir quemado. — confesé desviando la mirada hacía un costado.

— Muchas veces eso sirve como persuasión contra los enemigos, aunque ahora… Aprendí una nueva técnica que hace “boom” “plas” y el enemigo desaparece… Sin dejar rastros… Ni los huesos quedan… Es super divertida. — soltaría una pequeña risita en ese momento, realmente me interesaba probar esas técnicas contra un ser vivo, — Me gustaría mostrarle esa técnica. — diría con tranquilidad, para luego suspirar al saber que había metido la pata al insinuar que podría usarla en él, — Obviamente no contra usted, pero si quiero que vea lo mucho que he progresado en este tiempo. — sonreí ahora al saber que el mercenario me veía como una rival digna.

— En realidad… Ya me he decidido a que voy a hacer… — confesé durante nuestro recorrido hacía el poblado que nos había recibido de la carreta, — Pero antes tenemos que cumplir la promesa de investigar la zona donde nos encontramos recientemente. Tengo una corazonada de que allí podremos encontrar algo importante… — expliqué con tranquilidad, — Inclusive podré llevar a unos nuevos aliados conmigo, se ven confiables y si cumplo con un acuerdo me prestaran su ayuda. — aclaré en ese momento para después de terminar acelerar el paso en una pequeña carrera para rebasar al muchacho y ubicarme frente a él.

Le haría una señal con la mano para que se semi agachara y poder susurrarle algo en el oído que no tenía el comunicador, después de que pudiera hacer aquella acción daría un par de pasos hacía atrás para retomar la ruta como si nada hubiera pasado, — En la temporada de primavera, nos encontramos en la misma posada donde inició este viaje. — expliqué en ese momento para que supiera que nuestra siguiente hazaña estaba próxima y nuestros movimientos pronto empezarían a ser más llamativos. — Aunque… ¿Ahora como nos vamos sin carreta? — pregunté alzando una ceja por la curiosidad.
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#18

Mensaje Alice05 Jul 2020, 08:29


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